Reuven Bar-On ha desarrollado uno de los tres modelos más importantes sobre inteligencia emocional, de acuerdo con la Encyclopedia of Applied Psychology.
Para él, la inteligencia emocional es un conjunto de competencias y habilidades emocionales, personales e interpersonales que determinan nuestra habilidad general para afrontar las demandas, los desafíos y las presiones del día a día. La inteligencia emocional es un factor clave para tener éxito en la vida e influye directamente en el bienestar emocional de las personas.
¿Cómo son las personas emocionalmente inteligentes? “Son personas capaces de reconocer y expresar sus emociones, comprenderse a sí mismos, actualizar sus capacidades potenciales y llevar una vida saludable y feliz. Son capaces de comprender la manera como las otras personas se sienten, de tener y mantener relaciones interpersonales satisfactorias y responsables, sin llegar a ser dependientes de los demás. Son generalmente optimistas, flexibles, realistas, tienen éxito en resolver sus problemas y afrontar el estrés, sin perder el control”.
El modelo de Bar-On está formado por cinco componentes clave o meta-factores, entre los que se engloban 15 sub-factores:
• Componente intrapersonal: Habilidad para entender y expresar nuestras emociones y sentimientos. Se refiere al autoconocimiento emocional, la asertividad, la autoestima, el autodesarrollo y la independencia emocional.
• Componente interpersonal: Habilidad para entender las emociones y los sentimientos de los demás y para relacionarnos con otras personas. Se refiere a la empatía, la responsabilidad social, y las relaciones sociales.
• Componente de adaptabilidad: Habilidad para gestionar el cambio y resolver problemas de naturaleza intrapersonal o interpersonal. Se refiere a la capacidad para evaluar correctamente la realidad, para ser flexible ante nuevas situaciones, así como para crear soluciones y resolver problemas.
• Componente de gestión del estrés: Habilidad para manejar y controlar nuestras emociones. Se refiere a la capacidad para tolerar la presión y para controlar impulsos.
• Componente de estado de ánimo: Habilidad para generar actitudes positivas y para automotivarse. Se refiere al optimismo y la felicidad. Esta última variable actúa como un indicador que mide el grado general de nuestro funcionamiento social y emocional.
Sus investigaciones encuentran correlaciones muy significativas entre el desarrollo de la inteligencia emocional e incrementos en el rendimiento o desempeño laboral, el liderazgo y la productividad. Los elementos que más influyen en el desempeño laboral son:
- Autoconocimiento y aceptación de uno mismo.
- Habilidad para comprender los sentimientos y necesidades de los otros.
- Habilidad para gestionar las propias emociones.
- Actitud positiva en la vida.
En relación al liderazgo, los estudios han encontrado que los managers/líderes con niveles altos de inteligencia emocional sufren de mucho menos estrés, son más saludables y se muestran mucho más contentos en el trabajo.
Con respecto a la productividad, el impacto que tiene la inteligencia emocional de los profesionales de una empresa en el beneficio neto anual, es de entre un 7 y un 13% más en las organizaciones con niveles altos de inteligencia emocional.
A la vista de estos resultados, uno se preguntará: y ¿cómo puedo aumentar entonces los niveles de inteligencia emocional en mi organización? Bar-on nos propone seis claves:
1. Identificar a las personas con mayores niveles de IE en la organización.
2. Introducir la evaluación de la IE en los procesos de selección.
3. Desarrollar y formar equipos en IE.
4. Desarrollo individual de la IE a través del coaching.
5. Planes de sucesión: identificar a las personas clave y desarrollar su IE.
6. Contratar y desarrollar la IE especialmente en los profesionales de RRHH.
Más allá de los modelos de Goleman y Mayer-Salovey-Caruso, considero el modelo de inteligencia emocional de Bar-On el más completo y actual, por la importancia que le da al factor flexibilidad y por poner en relación rendimiento, felicidad y éxito profesional. Sin duda, un descubrimiento clave para todas aquellas organizaciones que pensamos en liderar el futuro.