Desde Galicia, Galaica se ha convertido en un referente del tejido empresarial que apuesta por un impacto positivo real. Con más de dos décadas de trayectoria, su compromiso con la sostenibilidad, el bienestar de las personas y la buena gobernanza les llevó a convertirse en la segunda empresa B Corp certificada en la región. María García, CEO de la compañía, defiende con firmeza que las empresas del futuro serán responsables, o no serán.
En esta conversación nos adentramos en el propósito que impulsa a Galaica, el retorno tangible de su apuesta ética y los aprendizajes que, como empresa Multiplicadora B, comparten con otras organizaciones en su camino hacia una transformación sostenible y regenerativa.
Fuimos la segunda empresa en Galicia en certificarnos como empresa B Corp. Galaica, desde que se fundó hace más de 20 años, siempre se preocupó de la importancia que tienen las personas en las organizaciones, así como de la gestión medioambiental, la buena gobernanza, la mejora continua, de los procesos de clientes y del alineamiento de sus valores con los stakeholders.
A nivel estratégico, ser B Corp ha fortalecido nuestro propósito de seguir mejorando día a día. Somos inconformistas y exigentes por naturaleza. Además, como es una certificación que es necesario renovar cada tres años, te impulsa a pensar qué puedes hacer para ser la mejor empresa para el mundo.
Para Galaica es fundamental mantener a las personas en el CORE de nuestra organización. Nuestro equipo está alineado con los valores y propósitos de la empresa, lo que conlleva que nuestra estrategia y objetivos se cumplan de manera más fácil.
Como decía anteriormente, las personas son el eje principal. En nuestro caso el contacto es continuo, pero para cualquier empresa consideramos fundamental el realizar la evaluación de desempeño 360 y la encuesta de clima. Con ello, se consigue evaluar cuál es el estado de bienestar de cada integrante del equipo. En Galaica, las personas son sumamente importantes y su bienestar siempre está por delante, ya que acaba revirtiendo en un mayor compromiso del equipo y eso viene acompañado de un éxito empresarial y beneficio económico.
Creo que nuestro éxito profesional radica en que cada vez que realizamos servicios para nuestros clientes, nos mimetizamos de tal manera que nos sentimos como parte de sus organizaciones, ayudándoles a mejorar su estrategia y cultura en materia ambiental, social y de buen gobierno, para que el futuro empresarial de nuestro entorno sea cada vez más competitivo e innovador. Es muy gratificante ser testigo de los beneficios que ven las empresas cuando emprenden este camino para ser las mejores para el mundo.
Lo demuestran las cifras, ya que las empresas españolas que pertenecemos al movimiento B Corp mejoramos nuestros resultados económicos en torno a un 30%. No hay que olvidar que la ‘B’ de B Corp viene de Benefits, lo que engloba muchos beneficios de tipo social, medioambiental y de buen gobierno, entre los que se incluyen también los económicos.
Por otra parte, creo que diferenciarnos por ser B Corp es una apuesta de futuro, una visión a largo plazo y ser sostenibles en el tiempo. Los riesgos ambientales, sociales y de buen gobierno, si no se incluyen en la estrategia, pueden llegar a convertirse en riesgos financieros.
Nuestra experiencia y formación, durante todos estos años, ha ayudado a muchas empresas en su camino hacia la sostenibilidad, forma parte de nuestro ADN, de nuestra actividad y de nuestro propósito. Una vez que hemos sido B Corp, ser multiplicadoras y aceleradoras B ha sido un paso más en nuestro camino de acompañamiento a las compañías. Cuantas más empresas hagan las cosas bien, mejor será el mundo. Así que teníamos claro que queríamos ser impulsoras de este movimiento. Ser la mejor empresa para el mundo, en lugar de ser la mejor del mundo.
Ante el reto de la certificación B Corp, las empresas se plantean qué recursos internos van a tener que destinar, más allá del coste de la certificación, por eso en las primeras reuniones les transmitimos que es un camino en el que les vamos a acompañar de la mano, tanto en la evaluación de impacto (BIA) como en la identificación de evidencias y elaboración de las justificaciones necesarias para obtener la validación de B Lab.
Aquellas empresas que estén muy sensibilizadas de forma auténtica con la sostenibilidad y que se identifiquen mucho con sus valores y propósitos, además de creer firmemente en la filosofía de la mejora continua de “hacer bien las cosas”, deberían de ser B Corp. Una empresa B Corp es aquella que integra valores, propósitos, sostenibilidad e innovación en su modelo de negocio. Está orientada al impacto social y ambiental, y utiliza la tecnología y los datos para tomar decisiones ágiles y eficientes. Promueve una cultura centrada en el talento, la diversidad y el cliente, adaptándose de forma continua a los cambios del entorno para generar valor a largo plazo.
Es importante resaltar que cualquier empresa puede aplicar criterios B Corp, independientemente de su tamaño y actividad, pero no todas las empresas y actividades pueden ser B Corp.
Los equipos directivos tienen la responsabilidad de integrar la sostenibilidad en el núcleo de la estrategia, alineando los valores y el propósito corporativo con decisiones concretas en todas las áreas del negocio. Su papel implica ejercer un liderazgo coherente, dotar de recursos y estructuras adecuadas, impulsar una cultura interna que valore el impacto positivo y movilizar a los stakeholders relevantes de la organización hacia objetivos compartidos. Un compromiso visible y activo desde la alta dirección, impulsa que la sostenibilidad deje de ser un discurso y se convierta en una ventaja competitiva, real y duradera.