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Opinión

«Lo que ocurra desde ahora hasta el final de esta crisis depende -en buena medida- de todos nosotros»

Vivimos días de dolor, incertidumbre y preocupación, junto a continuos ejemplos de la generosidad más desprendida: aquella que es capaz de arriesgar la vida propia por salvar la del prójimo.

En un entorno que hace sólo 4 meses nadie podía presagiar, los empresarios y directivos afrontamos, en la mayoría de los casos, los retos más difíciles de nuestra vida profesional.

Las circunstancias difieren según el sector; desde los considerados esenciales, que mantienen la actividad, hasta los que han tenido que parar completamente, pasando por los que, aún pudiendo producir, se quedaron temporalmente sin clientes, como los proveedores de alimentos y bebidas a la hostelería.

Ahora debemos anticipar la “nueva normalidad” que en 2021 -previsiblemente- alcanzaremos

Los responsables políticos tienen por delante la difícil tarea de compatibilizar las medidas para proteger la salud de los ciudadanos con las necesarias para evitar una debacle económica, con recursos bastante limitados para ello.

Sin embargo, lo que ocurra desde ahora hasta el final de esta crisis depende -en buena medida- de todos nosotros; de que consigamos aprender de las mejores prácticas de países que, yendo por delante, muestran mejores resultados; de la colaboración público-privada, para aprovechar sin dilación la enorme cantidad de talento y experiencia que atesoran nuestras empresas; de ir ajustando día a día nuestras previsiones a ese horizonte a medio plazo que de pronto se ha vuelto cambiante y esquivo.

Todos necesitamos atender primero a lo propio, ya sea la salud o la empresa. Sin embargo, y en la medida de lo posible, debemos también ayudar a los más cercanos, no sólo por generosidad, sino también para minimizar el efecto dominó: Proveedores con una posición muy dependiente de nuestra empresa, clientes y distribuidores que necesitaremos en el futuro para seguir vendiendo…

Todavía hay mucho que podemos hacer para que de esta crisis tan virulenta y dolorosa nazcan nuevas oportunidades

Y al mismo tiempo, procurando anticipar la “nueva normalidad” que en 2021 -previsiblemente- alcanzaremos. ¿Cambiarán nuestras costumbres sociales? ¿Aumentará sensiblemente la compra digital? ¿Se ampliará el teletrabajo? ¿A qué darán más valor los turistas que nos visiten?

Es verdad que una parte importante del daño ya está hecho pero, no miremos hacia atrás, todavía hay mucho que podemos hacer para que de esta crisis tan virulenta y dolorosa nazcan nuevas oportunidades.

Mauricio González-Gordón
Presidente de González Byass y Presidente de APD Sur.
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