Ganar dimensión empresarial, asegurar el acceso a la energía, desarrollar talento y aprovechar la innovación tecnológica fueron algunos de los principales retos identificados por las empresas aragonesas durante el Foro de Competitividad APD Aragón, celebrado el 7 de octubre en el Hotel Silken Reino de Aragón de Zaragoza. El encuentro reunió a empresarios y directivos para analizar cómo transformar las fortalezas industriales, logísticas y energéticas de la comunidad en nuevas oportunidades de crecimiento y productividad.
La jornada se enmarcó en el proyecto APD por la Competitividad, impulsado con motivo del 70 Aniversario de la Asociación, y combinó las conclusiones del Consejo Territorial de Competitividad con experiencias empresariales sobre talento, inversión, tecnología y gestión del riesgo. El encuentro contó con el respaldo de ABANCA, Adecco y ERA Group.
La presentación estuvo a cargo de Teresa Fernández Fortún, Presidenta de APD en Aragón y Directora de Banca de Empresas y Miembro del Comité de Dirección de Ibercaja, quien compartió las principales conclusiones del Consejo de Competitividad de Aragón.
Fernández destacó que la comunidad parte de una posición favorable respecto a la media española, gracias a un tejido productivo industrial y exportador, su ubicación logística, la disponibilidad de recursos energéticos y su capacidad científica y tecnológica. Sin embargo, advirtió de la necesidad de conectar estas fortalezas para generar un ecosistema competitivo capaz de extender las oportunidades de inversión a todo el territorio.
Entre los principales desafíos identificó el reducido tamaño empresarial, el desajuste entre la formación y las necesidades del mercado laboral, el absentismo, la burocracia y las dificultades de acceso a la vivienda. También señaló la necesidad de reforzar la inversión productiva, las infraestructuras ferroviarias para mercancías y la capacitación tecnológica.

El talento centró precisamente el coloquio posterior con Herminia Lombarte, Directora Regional de Adecco en Aragón, quien planteó la dificultad de muchas compañías para encontrar los perfiles necesarios cuando deciden ampliar sus instalaciones o acometer nuevos proyectos.
Ambas coincidieron en que la gestión del talento ha dejado de ser únicamente una cuestión de Recursos Humanos para convertirse en una prioridad estratégica. La escasez de profesionales industriales y tecnológicos, las dificultades para atraer trabajadores al medio rural y la necesidad de anticipar nuevas competencias fueron algunos de los asuntos abordados.
La primera mesa redonda, moderada por Pedro Canales Escudero, Director Territorial Centro-Este de ABANCA, reunió a Nuria Aguaviva Ladrero, Directora General de MYTA y Miembro del Comité de Dirección Industrial de Grupo SAMCA; Ignacio Montaner Gutiérrez, Director General en Aragón y Soria de Endesa; Juan Carlos Dueñas Marina, Presidente del Clúster de Automoción y Movilidad de Aragón (CAAR); y Enrique Chueca, Presidente de la Asociación de Industrias de Alimentación de Aragón (AIAA).
Nuria Aguaviva destacó el potencial de los recursos naturales, la energía y la ubicación geográfica de Aragón para el desarrollo industrial. No obstante, advirtió de que la disponibilidad de capacidad eléctrica, la complejidad regulatoria y los largos plazos administrativos pueden paralizar inversiones. Asimismo, reivindicó la innovación como motor para desarrollar productos de mayor valor añadido y competir en mercados internacionales.
Desde el sector energético, Ignacio Montaner subrayó el crecimiento de la demanda eléctrica en Aragón, que situó en torno al 10 %, frente al 3 % de la media nacional. Explicó que el aumento de la actividad industrial y la llegada de centros de datos hacen necesario reforzar las redes de transporte y distribución para atender las nuevas solicitudes de potencia.
Por su parte, Juan Carlos Dueñas destacó la fortaleza del sector de automoción aragonés, representado por un clúster de 300 empresas y 34.000 trabajadores. Entre los desafíos señaló la adaptación a la movilidad eléctrica, el conocimiento de la cadena de valor de las baterías y el desarrollo de nuevas capacidades vinculadas al software y la Inteligencia Artificial.
En representación de la industria agroalimentaria, Enrique Chueca puso en valor un sector que genera 23.000 empleos directos y constituye el principal empleador en numerosas comarcas aragonesas. Sin embargo, advirtió de las dificultades derivadas de la reducida dimensión empresarial y de la falta de trabajadores en el medio rural. En este sentido, defendió la necesidad de ganar tamaño para profesionalizar la gestión, mejorar la capacidad de inversión y afrontar nuevos mercados.

La segunda mesa, moderada por Daniel Ramón Blasco, Partner de ERA Group, abordó las capacidades necesarias para competir en un entorno de incertidumbre. Participaron Javier Cendoya, Director General de Grupo Edelvives; Jesús Sánchez García, Director en Aragón de Aon; y Félix Gil, CEO de Integra Tecnología y Presidente de TECNARA, Clúster TIC de Aragón.
Javier Cendoya defendió la importancia de invertir e innovar de forma constante para evitar la pérdida de relevancia empresarial. Desde la experiencia de Edelvives, explicó la necesidad de orientar la incorporación tecnológica hacia objetivos concretos y reclamó prudencia en el uso de la Inteligencia Artificial en el ámbito educativo, especialmente para preservar el pensamiento crítico. También destacó el valor de los proyectos empresariales atractivos para captar talento.
Por su parte, Jesús Sánchez identificó tres grandes ámbitos de riesgo para las empresas: la transformación tecnológica, el crecimiento y la internacionalización, y la gestión de las personas. Defendió una visión integral del riesgo, cada vez más presente en los Comités de Dirección, y señaló la importancia de utilizar los datos y la tecnología para anticipar escenarios y tomar mejores decisiones.
Desde el sector tecnológico, Félix Gil sostuvo que el acceso a herramientas digitales ya no constituye la principal barrera competitiva, puesto que estas tecnologías están al alcance de compañías de distintos tamaños. A su juicio, el verdadero reto reside en la capacidad de las personas y de los equipos directivos para integrar la tecnología en los procesos de negocio.
Gil destacó tres oportunidades para las empresas aragonesas: mejorar la productividad, aprovechar los datos internos para tomar decisiones y utilizar la tecnología para ganar escala. También incidió en que la transformación digital requiere un cambio cultural que implique a toda la organización.

En la reflexión final, los participantes coincidieron en que la tecnología, el talento, la financiación y la gestión del riesgo deben avanzar de forma coordinada. El cambio cultural y la capacidad de tomar decisiones aparecieron como elementos fundamentales para convertir estos recursos en resultados.
El cierre del encuentro correspondió a Alejandro Santos, Director de la Zona Centro de APD, quien destacó la capacidad del tejido empresarial aragonés y la importancia de contar con profesionales capaces de llevar las ideas a la práctica.
Santos reivindicó el papel de la comunidad directiva en la construcción del futuro económico del territorio y planteó una reflexión final: qué pueden hacer hoy las empresas y sus líderes para conseguir un Aragón más competitivo mañana.
El Foro de Competitividad APD Aragón concluyó así con un desafío compartido: las empresas aragonesas cuentan con importantes fortalezas industriales, energéticas y tecnológicas, pero necesitan ganar dimensión, desarrollar nuevas capacidades y reforzar la colaboración para convertir el actual impulso inversor en crecimiento sostenible.