Aprovechar el conocimiento turístico para desarrollar tecnología propia, mejorar la productividad, impulsar el crecimiento empresarial y reforzar el liderazgo y el talento fueron algunos de los principales desafíos abordados por las empresas de Baleares durante el Foro de Competitividad celebrado el 14 de octubre en el Port Center de la Autoridad Portuaria de Baleares, en Palma. El encuentro reunió a empresarios, directivos y representantes institucionales para analizar cómo generar mayor valor añadido y fortalecer la capacidad competitiva de la economía balear.
La jornada se enmarcó en el Proyecto APD por la Competitividad impulsado con motivo del 70 Aniversario de la Asociación, y combinó el análisis del contexto económico europeo con experiencias empresariales sobre financiación, internacionalización, innovación tecnológica y gestión del talento. El encuentro contó con el respaldo de ABANCA y Amrop, y con la colaboración de la Autoridad Portuaria de Baleares y La Sal.
La jornada comenzó con la bienvenida de Javier Sanz, Presidente de la Autoridad Portuaria de Baleares, y la presentación de las principales conclusiones del Consejo Territorial de Competitividad a cargo de Pedro San José, Consejero de APD.
El debate partió de una cuestión fundamental para las islas: cómo transformar las fortalezas de su tejido empresarial en un crecimiento basado en la productividad y la generación de valor, en un territorio condicionado por la insularidad y la presión sobre recursos como la energía, el agua y el suelo.
La reflexión sobre el entorno europeo continuó con Vicente J. Pallardó López, Director del Instituto de Economía Internacional de la Universidad de Valencia, quien analizó los obstáculos que frenan la competitividad de Europa frente a otras economías.

Pallardó advirtió de que el crecimiento económico no puede depender únicamente de incorporar más trabajadores o recursos, sino que debe apoyarse en mejoras reales de productividad. En este sentido, señaló el estancamiento europeo, la elevada deuda pública y la insuficiente inversión en innovación como factores que dificultan el avance económico.
También destacó la fragmentación del mercado único europeo, las barreras regulatorias al crecimiento empresarial y la necesidad de reforzar la colaboración entre empresas, universidades e instituciones. A su juicio, facilitar la creación y expansión de compañías, impulsar la inversión tecnológica y mejorar la eficiencia energética resultan esenciales para recuperar dinamismo económico.
La primera mesa redonda, moderada por Jaime Llinás, Director del Centro de Empresas de Baleares de ABANCA, reunió a Emil Daoura, CEO de Robot, y Bernat Vicens, CEO de Fergus Group.
Emil Daoura identificó tres condiciones fundamentales para crecer: contar con una propuesta de valor diferenciada, disponer de profesionales adecuados y desarrollar la capacidad financiera y organizativa necesaria para ejecutar los proyectos.
Desde la experiencia de Robot, especializada en tecnología para la automatización de edificios, explicó que la internacionalización implica afrontar diferencias culturales, regulatorias, logísticas y comerciales. Por ello, defendió la importancia de contar con equipos y colaboradores próximos a los mercados de destino y de ajustar el ritmo de crecimiento a la capacidad real de la organización.

Por su parte, Bernat Vicens compartió la experiencia de crecimiento de Fergus Group, que ha ampliado su presencia en el sector hotelero mediante distintas fórmulas de inversión y gestión. Destacó que la relevancia empresarial no depende únicamente del tamaño, sino también de la capacidad de generar valor para clientes, propietarios e inversores.
En materia de financiación, ambos coincidieron en la necesidad de elegir los instrumentos más adecuados para cada inversión. Mientras Daoura puso el foco en los plazos, la flexibilidad y las garantías, Vicens explicó la importancia de combinar financiación bancaria con otros socios financieros según las características y los riesgos de cada proyecto.
La conversación también abordó las exigencias regulatorias, los costes de financiación y la necesidad de profesionalizar la gestión para afrontar nuevas etapas de crecimiento.
La segunda mesa, moderada por Martín Ribas, Director General de Endesa en Baleares, contó con José Mañas, CEO y Cofundador de WDNA, y Jaume Monserrat, CEO de Dingus.
Ribas planteó uno de los interrogantes centrales del encuentro: si Baleares puede aprovechar su experiencia turística para convertirse también en un territorio de desarrollo y exportación de tecnología aplicada al sector.
En lugar de plantear la diversificación económica como una alternativa al turismo, defendió la oportunidad de utilizar el conocimiento acumulado por las islas en gestión hotelera, movilidad, energía y experiencia del cliente para desarrollar soluciones que permitan generar más valor con menos recursos.
Jaume Monserrat recordó que Baleares cuenta con una trayectoria consolidada en tecnología turística y que muchas de las soluciones desarrolladas en las islas han llegado a mercados internacionales. En este sentido, defendió la necesidad de reforzar ese ecosistema y de convertir el conocimiento existente en una ventaja competitiva capaz de atraer inversión y talento especializado.

Asimismo, destacó el papel de la Inteligencia Artificial, la gestión de los datos y la ciberseguridad para mejorar los procesos empresariales, insistiendo en que la incorporación tecnológica debe traducirse en resultados tangibles y generar confianza.
Por su parte, José Mañas señaló que los desafíos relacionados con el consumo de recursos, la movilidad y la eficiencia del sector turístico representan también oportunidades para desarrollar nuevas soluciones empresariales.
Mañas defendió la necesidad de avanzar hacia una mayor capacidad tecnológica e industrial, aprovechando las posibilidades de la robótica y la Inteligencia Artificial. También reclamó un entorno que facilite la inversión en actividades innovadoras y permita desarrollar tecnología propia desde las islas.
Ambos coincidieron en que el turismo puede actuar como impulsor de nuevas actividades tecnológicas, favoreciendo una economía más productiva, diversificada y capaz de exportar conocimiento.
La tercera mesa, moderada por Juan Carlos Cubeiro, Director de Estrategia y Liderazgo de Amrop, abordó el papel de la calidad directiva en la productividad empresarial. Participaron Francisco Vila, CEO de Arabella Hospitality España, y Rodrigo Fitaroni, CEO de MarSenses Hotels & Homes.
Cubeiro destacó que la mejora de la competitividad también depende de la capacidad de liderazgo de las organizaciones y de su habilidad para desarrollar equipos comprometidos y preparados para el cambio.
Francisco Vila puso especial énfasis en la importancia de formar y desarrollar a los mandos intermedios, responsables de trasladar las decisiones estratégicas al funcionamiento cotidiano de las organizaciones. Defendió la necesidad de crear entornos de confianza, compromiso y aprendizaje, en los que los profesionales dispongan de herramientas para asumir nuevas responsabilidades.

Por su parte, Rodrigo Fitaroni incidió en la responsabilidad de los directivos a la hora de seleccionar, desarrollar y acompañar a sus equipos. También destacó la importancia de reconocer los errores, tomar decisiones difíciles cuando sea necesario y adaptar el liderazgo a las necesidades cambiantes de las organizaciones.
La mesa coincidió en que la formación debe ir más allá de la adquisición de conocimientos y convertirse en comportamientos y mejoras concretas. En este sentido, el desarrollo de capacidades directivas y la gestión del cambio se presentaron como elementos fundamentales para impulsar la productividad y ofrecer una mejor experiencia al cliente.
La clausura institucional estuvo a cargo de Catalina Teresa Cabrer González, Consejera de Trabajo, Función Pública y Diálogo Social del Govern de les Illes Balears, quien destacó la necesidad de avanzar hacia un modelo económico más innovador, diversificado y sostenible, capaz de generar mejoras tangibles en el bienestar de los residentes.
Cabrer situó la disponibilidad de profesionales cualificados, la formación continua y la adecuación de las competencias a las necesidades empresariales entre las principales prioridades del territorio.

También señaló la importancia de favorecer la atracción y fidelización del talento mediante condiciones laborales adecuadas, fórmulas de organización flexible y medidas de conciliación.
En relación con el entorno empresarial, defendió la simplificación administrativa y la seguridad jurídica como factores necesarios para facilitar la inversión privada y permitir que las compañías destinen más recursos a la innovación y al crecimiento.
Asimismo, destacó el papel de la colaboración público-privada, la negociación colectiva y el diálogo social para anticipar los cambios del mercado laboral y favorecer un desarrollo económico estable.