Juanjo Oroz, Manager General del Equipo Kern Pharma y de Azcoro Sport, echa la vista atrás para poner en valor un proyecto construido desde la base, con el esfuerzo colectivo, la confianza en el talento joven y la ilusión como señas de identidad. Con la mirada puesta en el futuro, reivindica la importancia de mantenerse fieles a sus valores y de seguir persiguiendo nuevos sueños. El más ambicioso tiene nombre propio: llegar al Tour de Francia.
Lo que más me emociona es ver el trabajo y la unión que hemos conseguido entre todos para hacer realidad nuestros sueños. Quienes han llegado a este proyecto lo han hecho con la idea clara de seguir mejorando, y eso es algo que valoro mucho. Compartir la fortaleza del trabajo en equipo y sumar esfuerzos en torno a un objetivo común nos ha hecho muy fuertes.
Es un ejemplo para la sociedad: demuestra que, con trabajo, fe y paciencia, se pueden alcanzar los objetivos. En un momento en el que parece que todo tiene que encajar en una hoja de Excel, ver a ciclistas llegar mucho más lejos de lo que otros esperaban de ellos debe servirnos para creer en nosotros mismos.
Lo que más hemos agradecido es el cariño y la cercanía de la afición. Son momentos inolvidables que nos ayudan a seguir luchando cuando las cosas no van como nos gustaría. Demuestran que, con trabajo y fe en uno mismo, se pueden lograr cosas que parecían imposibles. También hay que ser conscientes de que todo forma parte de distintas etapas de la vida: debemos disfrutar de esos momentos cuando llegan y seguir avanzando.
Crecer juntos desde la base, con personas que comparten sus sueños, nos ha ayudado mucho. Es importante ser uno mismo y saber transmitirlo. Creo que aquí se han unido personas con sentimientos y aspiraciones alineados, a los que se ha sumado una fuerte cultura del esfuerzo y la ilusión por conseguir nuestros objetivos. El sistema funciona desde las categorías inferiores y ha sido cuestión de tiempo ir llegando a lo más alto.

Haber cumplido un sueño juntos. Cuando nos conocimos, compartimos una ilusión y hoy podemos decir con orgullo que hemos sido capaces de hacer realidad aquello con lo que soñábamos. Estamos agradecidos de haberlo vivido.
La misma ilusión de siempre. Hemos conseguido la mitad del sueño. ¿Por qué no vamos a pelear por seguir creciendo? Seguiremos mejorando hasta conseguirlo. Aspiramos al Tour de Francia y a por ello iremos.
Nos gustaría compartir la visión y estar alineados en nuestros valores. Si compartimos el sueño, seremos capaces de trabajar todo lo necesario para conseguirlo. Y, una vez que lo logremos, aparecerá otro.
Me gustaría estar orgulloso de mi actitud diaria y poder decir que resolvimos esta situación siendo fieles a lo que somos. Me gustaría ser un ejemplo de cómo afrontar las dificultades que aparecen en el camino.