Delegaciones Contacto
Artículo

Las 50 reglas de oro para el éxito en los negocios

 Si te encuentras entre el grupo de emprendedores –bien por cuenta propia, bien a través de franquicias, bien con formas de negocio colectivo– echa un vistazo a estas 50 ideas para el éxito en los negocios. Seas el propietario de una tienda de ropa o la mente pensante detrás de una start-up de última generación, seguro que entre tus objetivos principales al crear el negocio fue llenar tu cuenta corriente de ceros a fin de mes.

Clientes: lo que hay nunca puede faltar para el éxito en los negocios

1. El cliente, lo primero: si años atrás el objetivo principal de las empresas era vender ‘a cualquier precio’ –entendiéndose esta expresión como sinónimo de ‘a toda costa’–, ahora no basta con lograr que los consumidores adquieran nuestro producto o servicio. Hoy en día, las empresas han tomado conciencia de la necesidad de que sus clientes perciban las marcas asociadas a valores de, entre otros conceptos, calidad, transparencia y respeto por el medio ambiente.

2. Identifica las demandas del cliente: para que una empresa funcione es fundamental saber satisfacer las necesidades de los clientes a los que quiere llegar.

3. Anticípate a las demandas del cliente: es clave anticiparse a las demandas de los consumidores para poder ofrecerles lo que quieran/necesiten en el momento exacto en que se cree la oportunidad.

4. Un buen equipo de atención al cliente: para las compañías del siglo XXI no es suficiente vender productos o servicios si el consumidor queda insatisfecho con el resultado. En un mundo tan hiperconectado como el actual, la queja de un cliente puede llegar a millones de personas, generando una mala imagen de marca que puede desembocar en pérdidas económicas para la empresa. Gestionar los problemas de los clientes y saber atender sus quejas son habilidades que contribuirán al éxito de una compañía.

5. Trabaja el efecto ‘boca-oreja’: un alto grado de satisfacción entre tus clientes se traducirá en un beneficio intangible para tu empresa. Si los clientes están contentos con lo que han comprado a tu marca, casi con total probabilidad lo recomendarán a otros consumidores que pueden empezar a formar parte de tu clientela habitual.

6. Con una sonrisa, siempre mejor: atiende a tus clientes de manera cordial, educada y amable. Recuerda que, si se sienten bien atendidos, no solo volverán a comprar tu productos o servicio, sino que además las posibilidades de que recomienden tu marca crecen enormemente.

7. Protege sus datos personales: la nueva normativa europea relacionada con los datos personales es mucho más restrictiva que la Ley Orgánica de Protección de Datos (LOPD) que hasta ahora ha estado vigente. Tu deber como empresa es respetar esta regla y asegurar que los datos que te ofrecen tus clientes estén recogidos bajo los criterios legalmente estipulados.

8. No des gato por liebre: la transparencia en el proceso de compraventa es fundamental para que los clientes perciban tu compañía como fiable. No intentes engañarles ofreciéndoles calidades inferiores a las contratadas o no volverán a recurrir a tus servicios.

clientes-éxito-negocios

Producto/servicio: cuida lo que vendes

9. Calidad, calidad, calidad: las empresas deben asegurarse de que el producto o servicio que hacen llegar a sus clientes es de la máxima calidad. De otra manera, el consumidor no quedará contento y no volverá a recurrir a la compañía para satisfacer sus necesidades. El refranero popular resumiría este concepto con el clásico ‘pan para hoy, hambre para mañana’.

10. Análisis previo del mercado: para contribuir en el éxito empresarial, las marcas deben realizar un análisis previo del mercado para conocer la situación del momento. Si hay mucha demanda o el precio al que vende la competencia es imbatible, quizá haya que plantearse otro modelo de negocio que no esté basado en el producto o servicio que se iba a ofrecer en origen.

11. Marca la diferencia: si en tu análisis de mercado has detectado un nicho que aún no se ha explotado, procura trabajar sobre él para que tus clientes escojan tu producto o servicio en lugar del de la competencia. Marca la diferencia y haz que la información circule entre los consumidores para que estén al tanto de la novedad que ofreces.

12. Servicio de postventa: en los casos de productos finalistas –es decir, aquellos cuya compra aparece en la cúspide de todo el proceso comercial–, los clientes valorarán positivamente que la empresa disponga de servicio postventa. En casos de rotura o fallo del producto, los consumidores responderán favorablemente ante una compañía que se preocupe por ellos incluso después de la venta.

13. No des las cosas por sentado: que las ventas de un determinado producto o servicio hayan ido bien no significa que siempre vayan a seguir esta tendencia. Mantente alerta sobre las necesidades que han podido surgir a tus clientes y asegúrate de que puedes responder ante ellas.

14. Innovación: en un entorno tan cambiante como el que han puesto sobre la mesa las nuevas tecnologías se hace indispensable proponer ideas innovadoras que impacten a los clientes.

15. Busca la excelencia: no te conformes con ofrecer un producto o servicio mediocre y busca siempre la excelencia en el resultado final de tu negocio.

16. Sé consciente de tus fortalezas y debilidades: tener claros los puntos fuertes y débiles del producto o servicio que se ofrece es uno de los pilares básicos para mantener los pies en la tierra y no desviar el negocio hacia áreas donde no sería beneficioso empezar a trabajar.

17. Déjate asesorar: la falta de conocimientos sobre un tema –por ejemplo, el mundo del Derecho– o la incapacidad para dedicar tiempo a informarse sobre algo puede dar al traste con nuestros objetivos. Busca ayuda externa y déjate asesorar en lo que necesites.

Proveedores: tus compañeros de ‘fatigas’

18. Compara antes de firmar el contrato: siempre es bueno comparar presupuestos entre varios proveedores para, entre ellos, escoger el que mejor relación calidad precio ofrece y más se pueda ajustar a las necesidades de nuestro negocio.

19. Busca siempre una relación cordial: los proveedores van a trabajar contigo a diario –o casi– por lo que conviene mantener, en la medida de lo posible, la mejor relación con ellos. Cuanto más cordial sea el trato, mejor para las dos partes.

20. Exige que se cumplan los plazos…: los plazos que hayáis previsto en el contrato han de cumplirse. De otra manera será imposible que respondas ante las necesidades de tus clientes.

21. … y cumple tú con los tuyos: si te comprometes a pagar a un proveedor en una determinada fecha, es indispensable que cumplas tu palabra para que la relación entre ambas partes siga siendo sana.

22. Explica claramente cuáles son las expectativas que esperas cumplir: los proveedores deben saber exactamente qué se espera de ellos para poder adaptarse a las exigencias de la empresa.

23. Sin agobios ante un problema de liquidez puntual: el factoring y el confirming son dos herramientas muy útiles ante casos de este tipo. Pincha en los enlaces anteriores para acceder a la información publicada por la APD al respecto.

Finanzas: las cuentas claras

24. Lleva al día los papeles y la documentación: no dejes para mañana lo que puedas hacer hoy y mantén organizados todos tus documentos. Un papel extraviado o una factura perdida pueden suponer un grave problema para tu empresa.

25. Cuentas limpias: obvia comentarlo, pero no defraudar a Hacienda y no realizar o consentir comportamientos delictivos o fraudulentos son claves para el éxito económico de tu compañía. Evitarás multas y problemas mayores si todo está conforme a la ley.

26. Explora tus vías de financiación: estudia las posibles fuentes de financiación que puedan ayudarte a empezar, por ejemplo, un proyecto paralelo o complementario al que ya estás desarrollando.

27. Sé paciente: tu cuenta bancaria no va a llenarse de la noche a la mañana. Para empezar a notar mejoras tendrás que ser paciente y no buscar resultados inmediatos.

28. El equilibrio entre los gastos y los ingresos: si tu negocio funciona y las cosas empiezan a ir bien es posible que caigas en la tentación de empezar a gastar de más. Aunque esos gastos se inviertan en algo productivo, desembolsar más dinero del que se ingresa puede generar muchos problemas.

29. No hay sitio para la improvisación: cuando de dinero se habla, no hay hueco para las ideas de última hora. Planifica tus gastos y tus ingresos y será mucho más fácil desarrollar un plan económico acorde con las necesidades de tu empresa.

30. Disposición a asumir riesgos: quien no arriesga, no gana, pero sé cauto en tus aspiraciones.

cuentas-claras-éxito-negocios

Personal: tus aliados en el camino

31. Provee a tu equipo del material que necesite: tanto a nivel de papelería –folios, cuadernos, bolígrafos, etc.– como informático –ordenadores, impresoras, pantallas…–.

32. Trabaja en pro de la seguridad laboral: evita accidentes en el entorno de trabajo. La formación y la prevención son fundamentales.

33. Una oficina ‘limpia’ vale por dos: cuida el orden y la higiene del espacio laboral. De esta manera, tus empleados trabajarán más cómodos y serán más productivos.

34. Activa las alertas ante posibles casos de absentismo laboral: actualmente existen herramientas que ayudan a controlar este tipo de hechos.

35. Adapta los horarios: si tu empresa no trabaja con unos horarios comerciales delimitados, plantéate si ofrecer a tus empleados un horario flexible puede contribuir favorablemente a su rendimiento laboral –y, por ende, a los beneficios para la compañía–.

36. Lucha por que los responsables trabajen en equipo: los departamentos donde se favorece el trabajo en equipo son mucho más dinámicos, eficientes e innovadores, lo que desemboca en una ventaja extra para la empresa.

37. Fomenta el salario emocional: no solo de pan vive el hombre. Los empleados trabajarán mejor y más a gusto si se sienten valorados y apoyados por su empresa.

38. Promoción interna: a veces tenemos tan cerca lo que buscamos que no lo vemos. Los trabajadores de la empresa son los que mejor la conocen y, en ocasiones, son los más indicados para ascender en la escala laboral.

39. Escucha las ideas de otros equipos: sal de tu área de trabajo y relaciónate con otros departamentos. Casi con total probabilidad podrán ofrecerte ideas de mejora que no se te habían ocurrido.

40. Aprende a delegar: acumular toda la responsabilidad en una sola figura es, además de insano por el estrés que genera, nocivo para la empresa. Delegando funciones es posible llegar más lejos y en un periodo de tiempo menor.

41. Selecciona los mejores perfiles: una tarea minuciosa y exhaustiva en la selección de personal te ayudará a trabajar en tu negocio.

42. Siempre alerta ante el talento: mantente alerta para descubrir dotes desconocidas entre tu plantilla. Quizá ya tengas en nómina a la mente brillante que estás buscando.

43. Ofrece un salario adaptado a las ganancias de la empresa: para favorecer la vinculación y el compromiso es necesario que los sueldos sean coherentes con la formación y responsabilidad de los empleados, así como con las ganancias obtenidas por la compañía.

44. Sal de la oficina con tu equipo: si la relación entre propietario de la empresa y plantilla es todo lo sana que debiera, salir con ellos de la oficina generará buen ambiente y consolidará la vinculación del equipo con la empresa.

45. Hay vida más allá del ordenador: si bien es cierto que sin implicación, esfuerzo y tesón es poco probable que una empresa alcance el éxito, también es verdad que debes darte un espacio para el tiempo libre. Descansando las horas recomendadas –en ocasiones no es posible, pero hay que intentarlo– tendrás ideas frescas y la mente despejada.

Imagen de marca: clave en tu negocio

46. Transparencia, divino tesoro: las cuentas de la compañía no deberían ser un secreto. Lógicamente, hay datos sensibles que no se deben compartir por seguridad empresarial, pero los trabajadores valorarán positivamente que se les haga partícipes de los resultados de los balances de la marca.

47. Ten siempre en cuenta que también se compra con los ojos: una web atractiva donde el contenido sea de calidad es el tándem perfecto.

48. Crea un buen equipo de redes sociales: en la actualidad, las redes sociales se han convertido en un reflejo del mundo real. Participar en el diálogo y saber gestionar estas plataformas es fundamental para que el cliente valore en positivo una determinado negocio.

49. Todo cuenta: logo, colores, diseño… todos los factores influyen en una imagen de marca acorde a los valores que quieres transmitir.

Y, por último pero no por ello menos importante:

50. Sé feliz con lo que haces: es la única manera de que el esfuerzo merezca la pena.

Redacción APD
Toda la actualidad de la Comunidad Global de Directivos en un nuevo canal de contenidos digitales.
Comentarios

Añade tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Ahora estás visualizando el contenido de APD zona centro.
Si lo deseas puedes acceder a los contenidos adaptados a tu zona geográfica