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Los tres graves riesgos de no hacer caso al Big Data

El Big Data es la nueva revolución industrial, el tren al que las empresas deben subirse si quieren adaptarse a las nuevas situaciones competitivas. Todavía es algo que no está aprovechado del todo, por lo que representa un camino que aún es posible tomar, pero es el futuro.

En realidad, es ya el presente en muchos sectores. El Big Data es la gestión y almacenamiento de grandes volúmenes de datos y, también, los distintos procedimientos utilizados para analizarlos y para identificar patrones que aparezcan en ellos. Será el centro de la conferencia que Daniel Carreño, presidente y consejero delegado de  GE en España y Portugal, dará el día 20 en Barcelona, dentro del Ciclo Everis APD de Transformación Digital, en la que se detallarán todas las maneras en las que el Big Data va a cambiar por completo todos los ámbitos de la actividad humana.

El propio Carreño afirma que “Big Data es información, y la información es la gran ventaja competitiva”, y que representa una oportunidad y una amenaza. Es una oportunidad para quienes utilicen esos datos a su favor, y una amenaza para quienes los ignoren. Esa ignorancia del Big Data puede acarrear estos tres riesgos.

Riesgo 1. Menor productividad

La época actualidad es una era de gran generación de información. El 90% de los datos disponibles para su análisis se han generado en los dos últimos años y la tecnología a nuestro alcance para sacarles todo el provecho es mucho más accesible. El Big Data ofrece información adicional sobre los activos de la empresa, información que puede usarse para mejorar su productividad.

En el 4º Congreso Nacional para Directivos organizado por APD el año pasado, Daniel  Carreño explicó que “la información adicional permite personalizar, individualizar los activos, incorporando datos relativos a las circunstancias en las que operan”. Así, se adaptan a ellas y es más sencillo mejorar su productividad.

Carreño dio también algunos ejemplos de los ahorros que pueden representar pequeñas subidas en la productividad. Una reducción del 1% en el consumo de combustible de las aerolíneas mundiales puede acarrear un ahorro de más de 30.000 millones de dólares en 15 años.

Riesgo 2. Pérdida de la ventaja competitiva

El análisis del Big Data, y esa búsqueda de patrones que se repitan en él, puede aumentar también nuestra capacidad predictiva, de adelantarnos a algunas tendencias del mercado o a posibles problemas dentro de nuestra propia producción. Y eso puede ayudarnos a ser más competitivos.

Ignorar la información adicional que da el análisis de los datos a nuestra disposición puede situarnos en una posición de desventaja con nuestros competidores, pues con el Big Data podemos también mejorar nuestro conocimiento del mercado en el que estamos operando. Y dentro de ese conocimiento figuran las necesidades de nuestros clientes y las acciones de nuestra competencia.

Como señala Carreño,“más información nos permite presentar propuestas que vayan a  ser más aceptadas y más rentables”. Es decir, disponer de más información sobre nuestro mercado, nos sitúa en una mejor posición para competir de igual a igual.

Riesgo 3. Menos probabilidades de supervivencia

“El cambio es posible. La opción de no cambiar ya no garantiza la supervivencia”. Así cerraba Daniel Carreño  su intervención el congreso del pasado mes de diciembre, apuntando que el Big Data es el camino a seguir en el futuro, un camino que, si nosotros no vamos a tomar, otros sí que lo harán.

El CEO de GE en España y Portugal apuntaba que “en 2018, las 200 mayores compañías del mundo usarán las funcionalidades del Big Data para mejorar sus ofertas de productos y servicios y la experiencia del cliente”, y que hay todavía un gran margen de mejora en este campo.

Dicha mejora implica que el uso del Big Data conlleve también un cambio cultural y organizativo en las empresas, y resumía la situación en la que podían encontrarse las compañías que empezaran a aprovechar el gran volumen de datos a su disposición pero que tuvieran todavía una capacidad de planificación estratégica limitada.

Esas empresas tendrían que tomar decisiones en entornos de incertidumbre muy superior a la que estaban acostumbradas hasta ahora, y tendrían que habituarse también a sufrir un mayor porcentaje de errores y fracasos en esas decisiones. Para adaptarse, la solución es trabajar en un entorno colaborativo, en el que se busquen nuevos perfiles de empleados y se desarrolle continuamente el talento.

Redacción APD
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