En la presente entrevista, David Arbó, Fundador de Polarier, explica cómo la compañía ha logrado diferenciarse en un sector tradicionalmente poco disruptivo a través de una apuesta decidida por la tecnología, la eficiencia energética y por nuevos modelos de servicio.
En Polarier entendemos la innovación como una responsabilidad compartida, no como un departamento aislado. Todos somos responsables de mejorar procesos y anticipar las necesidades del cliente. Para mí, innovar no va de incorporar tecnología por tendencia, sino de mejorar cada día aquello que impacta directamente en el cliente. Esa es la cultura que intentamos impulsar desde la dirección.
Nuestra estrategia actual se apoya en tres ejes: Digitalización y Data Driven, Sostenibilidad y Eficiencia Energética, y la evolución del modelo de servicio. En digitalización, ya operamos con sistemas de monitorización avanzada y desarrollos de gemelos digitales que nos permiten simular escenarios, anticipar consumos y optimizar la vida útil del textil. Esto, unido a la trazabilidad, nos permite tomar cada vez más decisiones basadas en datos y reducir incidencias. En sostenibilidad, hemos invertido en recuperación térmica, automatización y control inteligente para operar de forma más eficiente y competitiva. Y en servicio, evolucionamos hacia un rol de partner operativo, integrando renting textil avanzado, consultoría y herramientas que permiten al hotel gestionar mejor su operación. Esta estrategia redefine nuestra propuesta de valor y eleva el estándar del sector.
Re-Linen enfrenta retos estructurales importantes. El sistema de clasificación de residuos textiles en el sector aún tiene poca madurez, y estamos teniendo que desarrollar criterios, procesos y controles prácticamente desde cero. A ello se suma la incertidumbre normativa y el desafío constante de obtener un producto circular de calidad a un precio competitivo.
Como director general, este proyecto me ha hecho replantear cómo gestionábamos el textil y entender que teníamos más capacidad de mejora de la que creíamos. El mayor aprendizaje está siendo mirar la ropa desde una perspectiva distinta: pasar de residuo a recurso. Este cambio no solo nos permite valorizar mejor los residuos, sino optimizar el tratamiento de toda la ropa, desde las políticas de compras hasta sistemas de lavado, incrementando su vida útil, algo esencial en sostenibilidad textil.
Sabemos que una empresa no es circular por sí misma; es el sistema el que debe serlo. Por eso estamos generando alianzas clave y, desde la próxima temporada, algunos de nuestros clientes incorporarán producto circular, avanzando juntos en un compromiso real con el entorno. Aún queda camino, pero cada día contamos con más conocimiento y mejores partners.
La competitividad de nuestro sector nos obliga a optimizar la operación cada día. Por eso vemos la digitalización y los datos como una herramienta clave para priorizar acciones con retorno real y mejorar la experiencia de servicio de nuestros clientes. Con mejor información tomamos mejores decisiones y ayudamos a los hoteles a ser más eficientes. Hoy ya trabajamos con monitorización en tiempo real, trazabilidad y gemelos digitales que nos permiten anticipar consumos, reducir incidencias y ajustar la producción con precisión.
Creemos firmemente que la evolución del servicio depende de las personas de Polarier; la tecnología debe potenciar su trabajo. Herramientas como la IA nos permitirán enfocar a nuestros equipos en tareas de mayor valor, eliminando procesos de bajo impacto que el cliente no percibe. En paralelo, la robotización de determinados puestos será clave para superar tensiones operativas y reforzar la estabilidad productiva. Sin duda, el futuro de Polarier será más digital, pero siempre con las personas en el centro.
Estamos viendo una evolución clara hacia relaciones más integradas y orientadas a la rentabilidad. Los hoteles necesitan partners que aporten información y soluciones que reduzcan complejidad. La sostenibilidad, la trazabilidad y la eficiencia energética ya no son diferenciales; son condiciones de entrada. En un sistema cada vez más interconectado, no solo importa lo que haces internamente, sino con qué partners te rodeas, porque la calidad del servicio y la reputación de una empresa depende de la solidez de toda la cadena.
Polarier aspira a desempeñar un papel estratégico: ser un partner operativo que aporte seguridad, tranquilidad y valor en un entorno cada vez más exigente. Nuestro objetivo es claro: poner las cosas más fáciles a nuestros clientes, simplificar procesos y permitir que los hoteles puedan centrar sus esfuerzos en su negocio, no en la gestión textil. Queremos anticiparnos a la regulación, ofrecer métricas claras y acompañar a los hoteles hacia modelos más eficientes y responsables. Así contribuimos a un sector más competitivo y sostenible.
La transformación de Polarier se sostiene en las personas. Buscamos perfiles responsables, con ilusión, ganas de aprender, de ayudar y de crecer. Para nosotros, el talento crítico combina una mentalidad de mejora continua, una clara orientación al cliente y una comprensión profunda de la operación. Necesitamos equipos capaces de anticipar necesidades, resolver problemas y actuar con criterio en un servicio tan sensible como el hotelero.
Nuestra gestión de personas está evolucionando para acompañar este cambio. Impulsamos formación continua, desarrollo interno y roles híbridos que integran operación y tecnología. Además, estamos reforzando el liderazgo en todos los niveles, porque innovar no es responsabilidad de un área, sino de toda la organización.
Las nuevas herramientas -IA, automatización, robotización- no sustituyen a las personas; las potencian. Queremos liberar a nuestros equipos de tareas de poco valor para que se centren en lo que realmente marca la diferencia: mejorar la experiencia del cliente y asegurar un servicio excelente. En un sector tan operativo como el nuestro, contar con personas responsables, con ilusión y ganas de aprender y ayudar no es solo importante; es lo que realmente nos diferencia.