La sostenibilidad y la eficiencia energética se han consolidado como palancas estratégicas para la competitividad del sector hotelero. En un contexto de presión sobre los costes, mayor exigencia regulatoria y un huésped cada vez más sensible al confort y la experiencia, la tecnología se convierte en un factor clave de transformación del activo hotelero. Nos adentramos en ROBOT para conocer cómo su propuesta tecnológica integral permite a los hoteles optimizar consumos, mejorar la experiencia del cliente y tomar decisiones basadas en información real, avanzando hacia un modelo de turismo verdaderamente inteligente.
En ROBOT posicionamos nuestra propuesta como una herramienta de transformación del activo hotelero, porque conectamos tres dimensiones clave en este contexto: eficiencia energética, control operativo y experiencia del huésped.
Nuestra solución es integral: abarca desde la automatización y el control de sistemas BMS, incluyendo la gestión de la producción de agua caliente y fría para uso sanitario y climatización, hasta la gestión de zonas comunes y habitaciones, controlando climatización, presencia e iluminación. Esto permite al hotel convertir el consumo energético en una variable gestionable, medible y optimizable.
Además, contamos con una cadena de valor completa I+D, fabricación en Mallorca, instalación, puesta en marcha y mantenimiento lo que nos permite acompañar al cliente con una visión de largo plazo, orientada a resultados y retorno.
El equilibrio entre ahorro y confort se logra cuando el sistema gestiona en tiempo real la climatización y la iluminación, teniendo en cuenta la ocupación, las condiciones ambientales y los hábitos del huésped. Este control se basa en algoritmos inteligentes desarrollados por ROBOT y optimizados a lo largo de nuestra experiencia en las últimas cuatro décadas.
Nuestros sistemas integran el control de climatización, iluminación, escenas, presencia, persianas/cortinas y el estado de puertas y ventanas, junto con servicios como DND/MUR, de forma que el hotel puede reducir consumos innecesarios sin afectar la experiencia del huésped.
Y, sobre todo, el ahorro deja de ser teórico: incorporamos medición real de consumos (electricidad y energía térmica), lo que permite demostrar el impacto con datos. De media, se alcanza un ahorro aproximado del 30% utilizando equipos ROBOT, con un payback de la inversión de entre 1,5 y 3 años, dependiendo de la complejidad del sistema.

La demanda ha evolucionado de forma muy clara. En los años 80, la necesidad surgió principalmente a raíz de la crisis del petróleo, cuando la factura energética amenazaba seriamente la rentabilidad del hotel. En ese contexto, ROBOT ayudó a los hoteleros a reducir el consumo y controlar los costes energéticos.
El enfoque inicial se centró en la parte más industrial del hotel: el control de la producción de agua fría y caliente para uso sanitario y para la climatización. Con el tiempo, la sostenibilidad fue ganando peso, incorporando un segundo motor de decisión además del económico: la reducción del impacto ambiental. Paralelamente, se amplió el alcance hacia el control de habitaciones y zonas comunes, permitiendo optimizar no solo la generación, sino también el uso real de la energía.
Más recientemente, ha cobrado gran relevancia la gestión del dato, ya que el hotelero busca garantizar el buen funcionamiento del sistema y tomar decisiones basadas en información real, mediante herramientas de visualización, alarmas, seguimiento de consumos y análisis de rendimiento.
Vemos cuatro prioridades emergentes:
La solución integral, desde el control industrial (BMS) hasta el control de zonas comunes y habitaciones, ofrece un sistema más fiable, coherente y fácil de gestionar. Al unificar todas las capas del hotel en un mismo ecosistema, se puede optimizar la generación de energía térmica basándose en datos reales de demanda en la parte de consumo (habitaciones y zonas comunes), en lugar de trabajar con sistemas aislados. Esto permite ajustar la producción de agua caliente y fría de forma más eficiente, evitando sobreconsumos, picos innecesarios y pérdidas de rendimiento.
Además, esta integración aporta una clara mejora en eficiencia operativa: se trata de un único entorno que coordina habitaciones, zonas comunes y BMS, lo que reduce la complejidad técnica y evita duplicidades entre proveedores o plataformas. El hotel no solo gana en control, sino también en consistencia de funcionamiento, ya que todos los sistemas responden a la misma lógica y objetivos.
Por último, disponer de un único sistema de medición que cubre habitaciones, zonas comunes y BMS facilita el seguimiento global del rendimiento energético, la detección de incidencias y la toma de decisiones basada en datos.
La IA es una tecnología que ha llegado para quedarse y está avanzando a gran velocidad, impactando cada vez más en todos los sectores, y el nuestro no es una excepción. En nuestro caso, la IA puede aportar un gran valor en términos de ahorro energético, mejora de la eficiencia operativa, prevención de fallos y prolongación de la vida útil de los sistemas.
Los sistemas de automatización de edificios generan y almacenan una gran cantidad de datos durante años, lo que constituye una base muy valiosa para entrenar modelos de IA. Gracias a este aprendizaje, la IA puede optimizar los algoritmos de control, mejorar la parametrización de los equipos y ajustar el funcionamiento del sistema de forma más inteligente según el comportamiento real del edificio.
Desde una perspectiva de solución integral, la IA podría combinar datos procedentes de las habitaciones (ocupación, temperatura, hábitos de uso, etc.) con los datos del BMS, que gestiona la producción de agua caliente sanitaria y la climatización. De esta forma, sería posible anticiparse a la demanda real, ajustar la generación de frío/calor de manera más precisa y conseguir una mayor eficiencia energética, reduciendo consumos innecesarios.
Además, en aquellos procesos donde existe interacción humana, la IA también puede ser una gran aliada. Por ejemplo, en el área de operaciones, podría analizar la estadística e historial de incidencias, detectar patrones y ayudar a prevenir fallos antes de que ocurran, facilitando una toma de decisiones más rápida y efectiva basada en datos en tiempo real.
Medimos el impacto combinando consumo, operación y experiencia del huésped, y lo comunicamos mediante dashboards e informes desde nuestra plataforma en la nube. Concretamente, lo hacemos a través de indicadores clave como:
1) Sostenibilidad/Energía:
2) Eficiencia operativa:
3) Experiencia del huésped:
Para la dirección financiera, lo que genera confianza es contar con medición real, trazabilidad de los datos y la capacidad de comparar resultados entre distintos activos.
Vemos tres tendencias principales:
ROBOT se prepara para liderar esta etapa con una estrategia clara: desarrollo propio, fabricación, soluciones cloud seguras y una arquitectura completa que conecta habitación, zonas comunes, BMS y consumo.
Nuestro objetivo es que ROBOTBAS actúe como el sistema nervioso del edificio hotelero, optimizando energía, operación y experiencia con una visión unificada.