En un escenario de relocalización industrial, transformación tecnológica y transición energética, el sector logístico afronta retos decisivos para su competitividad. Desde su posición estratégica en el Puerto de El Musel, CASINTRA refuerza su papel como operador clave en el norte de España. Sabino Suárez, Director Comercial y de Operaciones, analiza los desafíos y oportunidades que marcarán la cadena de suministro en los próximos años.
Desde hace muchos años, uno de los grandes puntos de abastecimiento de Europa es Asia. Los conflictos bélicos, la crisis del “Ever Given” en el Canal de Suez, la guerra comercial entre USA y China… han llevado a los fabricantes a tratar de no tener tanta dependencia de Asia, y volver a localizar industria y recursos en entornos cercanos.
Empresas como la nuestra, que hemos diversificado nuestros servicios -no solo transporte por carretera, sino también almacenes, aduanas y logística del contenedor-, nos hemos convertido en un activo estratégico para dar soporte en un área geográfica concreta: Asturias y todo su entorno. Actuamos como canal de tránsito de mercancías con la meseta y las provincias limítrofes, teniendo en cuenta que la gran mercancía de entrada o salida se mueve principalmente por barco.
Asturias y las provincias limítrofes necesitan puertos como el de El Musel, en Gijón, para que su tejido industrial disponga de un punto de entrada de materia prima y de salida de producto transformado para su comercialización en cualquier parte del mundo. En este sentido, El Musel debe ser una infraestructura de referencia. Por ello, Casintra ha apostado por ofrecer un servicio integral dentro de la cadena logística, con un moderno centro operativo situado en el propio Puerto de Gijón. Desde allí gestionamos logística de contenedores, cargas de proyecto, servicios de aduanas y almacenes bajo distintos regímenes fiscales, convirtiéndonos en un eslabón estratégico dentro de la cadena de suministro. Además, somos conscientes de que la Autoridad Portuaria apuesta por empresas como Casintra, ya que, desde que hemos ampliado nuestro porfolio de servicios, aportamos mayor valor y soporte al conjunto del tejido industrial de nuestro entorno.
En definitiva, infraestructuras como El Musel están llamadas a desempeñar un papel clave en la cadena de suministro 2030 y en la competitividad industrial de Asturias.
CASINTRA es una empresa con modelo cooperativo, con todo lo que ello implica en nuestra forma de organizarnos y tomar decisiones. En este contexto, los pasos que estamos dando en digitalización son muy importantes, tanto para facilitar la operativa diaria de nuestros socios como para mejorar el servicio que ofrecemos a nuestros clientes. Desde hace unos años contamos con un ERP propio, lo que nos permite ser más ágiles en la gestión y también más sostenibles, ya que evitamos en gran medida el uso de papel. Además, todos nuestros servicios están digitalizados y controlados. Nuestros clientes pueden recibir información de cualquier operativa que nos contraten de manera rápida y eficaz: documentación, stock de mercancía en almacenes, facturación, etc. Y, por supuesto, nuestros socios, en buena parte de los servicios, ya no necesitan llevar las órdenes de trabajo impresas. En definitiva, la digitalización refuerza nuestro modelo cooperativo, haciéndolo más eficiente, más transparente y más competitivo.

Nosotros somos una empresa comprometida con el medioambiente y la sostenibilidad. De hecho, fuimos la primera empresa de transporte y logística en Asturias en obtener una certificación ISO y contamos con un departamento propio que vela por cumplir los requerimientos de las Administraciones Públicas y de nuestros clientes en esta materia. Además, somos miembros del Club de Calidad del Principado de Asturias y de otras organizaciones que trabajan activamente por la sostenibilidad.
En coherencia con este compromiso, el grueso de nuestra flota está compuesto por vehículos Euro 6. También hemos realizado estudios y pruebas con vehículos que utilizan combustibles de origen no fósil; sin embargo, por el momento hemos tenido que descartar estas alternativas principalmente por cuestiones de costes y, sobre todo, por la limitada posibilidad de repostaje, es decir, por la falta de infraestructura adecuada.
Y es que la transición energética debe abordarse desde una perspectiva realista. El petróleo no va a desaparecer de un momento para otro. Las compañías energéticas que operan en este sector están desarrollando combustibles con menor impacto medioambiental, y creemos que la evolución irá en esa dirección. Por nuestra parte, ya hemos realizado una inversión en nuestra estación de repostaje, adaptando nuestra infraestructura a posibles cambios en los combustibles.
Además, esta transformación afecta a múltiples sectores, incluidos los fabricantes de camiones industriales. Pero hay una cuestión en la que muchas veces no se repara lo suficiente: las infraestructuras. Antes de legislar y regular, es necesario crearlas. No se puede construir una casa por el tejado; primero tiene que existir una base sólida.
No solo en nuestro sector, sino en muchos otros, existe una clara carestía de mano de obra cualificada. En el caso del transporte, la profesión de conductor de vehículo industrial requiere una formación específica y también implica ciertos sacrificios. Además, la sociedad está evolucionando y las inquietudes de los jóvenes son diferentes a las de generaciones anteriores, lo que influye en el atractivo de esta actividad. Por ello, creemos que el Estado y las Administraciones Públicas deben invertir más en formación, no solo en nuestro sector, sino también en otros donde existe una falta evidente de profesionales cualificados. Es una cuestión estructural que debe abordarse con una visión a medio y largo plazo. Actualmente, la edad media del conductor en España está por encima de los 50 años. En Casintra estamos en 46, lo que supone una ligera ventaja, ya que contamos con “algo de relevo generacional” entre los socios de nuestra cooperativa. Aun así, el desafío es importante.
No debemos olvidar que nuestro sector es estratégico, ya que somos, en cierto modo, “la última milla industrial”. Las grandes mercancías se mueven por barco y ferrocarril, pero en aquellos puntos donde hay industria y no existen ni puertos ni trenes, es donde nosotros somos un agente clave.
En definitiva, es una responsabilidad compartida: entre todos tenemos que hacer más atractiva esta profesión.
CASINTRA se fundó en 1971 y estamos a punto de cumplir 55 años. Nuestra esencia siempre ha sido el transporte; sin embargo, la evolución de los clientes y la necesidad de ser más competitivos nos han llevado a diversificar nuestros servicios. Hoy ofrecemos aduanas, almacenes, cargas de proyecto, contenedores y logística del contenedor, además de seguir fortaleciendo nuestra actividad principal: el transporte.
Precisamente en el ámbito del transporte, nuestros socios son quienes realizan los servicios de movimiento de mercancías con sus propios camiones. Ese es uno de los grandes valores de nuestra empresa, ya que son los propios propietarios de Casintra quienes dan soporte directo a nuestros clientes. Este modelo nos permite gestionar los servicios de manera más ágil y directa, manteniendo una relación cercana con el cliente y ofreciendo una respuesta rápida y eficaz en todos los ámbitos en los que operamos.