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¿Qué es un contrato fijo discontinuo y cuáles son sus características?

Conocer qué es un contrato fijo discontinuo y lo que implica es fundamental, porque en el mercado laboral hay varias posibilidades. No en vano, existen los contratos temporales, indefinidos, a jornada completa y a tiempo parcial, en función de la duración y de las horas que se trabajan.

Analizamos en qué consiste esta modalidad contractual reconocida en el Estatuto de los Trabajadores y se describen sus principales características.

¿Qué es el contrato fijo discontinuo?

El contrato fijo discontinuo es una modalidad laboral en la cual un trabajador tiene derecho a trabajar durante el periodo que dure la actividad para la que ha sido contratado. A diferencia de los contratos temporales, el trabajo solo se interrumpe cuando el puesto de trabajo deja de ser necesario por cuestiones de temporada, pero el empleado se reincorpora al llegar la siguiente temporada. Por tanto, es un contrato indefinido.

Esta modalidad contractual se utiliza en determinados sectores como el agrícola, las brigadas forestales contra incendios, los socorristas o los comedores escolares. Todos estos puestos de trabajo tienen en común una temporada de actividad concreta durante el año, mayor o menor.

Es un recurso para aquellas empresas que focalizan su actividad en una época determinada del año

Muchas fábricas vinculadas a la agricultura trabajan solo en producción durante la temporada alta, de manera que no tiene mucho sentido mantener a los trabajadores los 12 meses del año.

Lo cierto es que la principal diferencia de objeto con un contrato temporal es que puede preverse cuándo habrá actividad el siguiente año, de manera que para algunos sectores es una buena opción.

Un contrato temporal, en cambio, se concibe para un pico de actividad coyuntural que tampoco podría predecirse para el siguiente año, de ahí que se utilice de forma habitual en actividades vinculadas al turismo. Ahora bien, este tipo de contrato tiene una serie de condiciones específicas que hay que conocer para utilizarlo de forma correcta.

Qué es un contrato fijo discontinuo y cuáles son sus características

Características del contrato fijo discontinuo

El contrato fijo discontinuo se justifica por una necesidad de dar respuesta al trabajo durante una determinada temporada al año, pero sin que se tenga certeza de la fecha de inicio. Ahora bien, como se presupone que existirá una continuidad año tras año, lo propio es que el contrato sea indefinido.

Cuando termina la temporada de trabajo, el contrato queda en suspenso y eso permite al trabajador buscar otra ocupación laboral o cobrar el subsidio si concurren las circunstancias. Es importante señalar que durante este periodo la persona estará formalmente en situación de desempleado y podrá solicitar su derecho a prestaciones durante estos meses.

Ahora bien, aunque el contrato es indefinido y en caso de despido improcedente hay que liquidarlo siguiendo ese criterio, deberá atenderse al tiempo efectivo que se haya trabajado. Esto es importante porque si un trabajador solo ejerce durante 6 meses al año, la indemnización tendrá que calcularse sobre ese periodo y no sobre los 12 meses.

Esta modalidad aporta la seguridad de contar con personal especializado cuando es necesario sin tener que abrir procesos de selección

Por otra parte, conviene indicar que los contratos fijos discontinuos suelen firmarse a jornada completa, aunque existe la posibilidad de hacerlo a tiempo parcial si es necesario. Como principio general, al responder a una necesidad estructural suele optarse por la contratación a jornada completa.

El llamamiento y las causas eximentes

Otro de los aspectos que conviene destacar es que la empresa, o la Administración en su caso, está obligada a avisar al trabajador de que va a empezar la temporada para que se reincorpore a su puesto. Esta formalidad, denominada llamamiento, tiene que cumplirse de manera que se garantice el derecho del trabajador a ser avisado.

El llamamiento se realizará en función de la antigüedad de cada trabajador. La jurisprudencia tiende a priorizar que esta comunicación se haga por correo ordinario certificado, aunque excepcionalmente valdrían otras modalidades según el caso.

En relación con el llamamiento, pueden darse tres supuestos que conviene conocer para que no haya lugar a confusión, dado que puede ser aceptado o rechazado. Son los siguientes.

1. Causa de fuerza mayor

El trabajador tiene que demostrar la imposibilidad material de reincorporarse a su puesto de trabajo, y para ello ha de aportar un parte médico que lo certifique, preferentemente firmado por un facultativo de la sanidad pública.

Otra circunstancia, aunque muy poco común, es la imposibilidad de desplazarse al lugar o la existencia de cualquier otra contrariedad sobrevenida. En este caso, podrá mantener el derecho a que lo llamen el año siguiente. Eso sí, es importante señalar que tendrá que acreditar esta circunstancia después de cada llamamiento.

Hasta hoy existía jurisprudencia a la hora de determinar si la comunicación había de renovarse cada año cuando se produjese el llamamiento. Pero actualmente se considera que como la causa de fuerza mayor puede ser variada, lo recomendable es dejar constancia de la imposibilidad de reincorporarse.

2. Causa de baja laboral

Si hay una baja laboral, el empresario está obligado, en principio, a llamar al trabajador porque si no lo hace incurriría en un despido improcedente. Ahora bien, una vez que haya recibido la notificación, es obligación del trabajador notificar a la empresa la imposibilidad de reincorporarse, en esta ocasión por estar de baja. En este caso, el trabajador mantendrá su derecho a ser llamado para el siguiente periodo de actividad.

3. Causa de baja voluntaria

El supuesto de baja voluntaria se da cuando el trabajador es llamado en tiempo y forma y no se reincorpora al puesto de trabajo sin alegar causa o bien indica de forma expresa que no va a reincorporarse. En cualquiera de estos dos supuestos, será un despido que no incluirá indemnización y que no le costará dinero al empleador.

Eso sí, si la empresa va a despedir al trabajador porque este no se ha reincorporado después de realizar el llamamiento, tiene que cerciorarse de que aquel fue avisado en tiempo y forma. Este es el motivo por el que se recomienda utilizar el correo certificado con acuse de recibo, método que no deja lugar a dudas.

En conclusión, el contrato fijo discontinuo es un recurso para aquellas empresas que focalizan su actividad en una época determinada del año. Esta modalidad aporta la seguridad de contar con personal especializado cuando es necesario sin tener que abrir procesos de selección.

Redacción APD
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