Las perspectivas turísticas para 2027 sitúan a Baleares ante una nueva etapa en la que la competitividad, la sostenibilidad, la financiación y la conectividad aérea serán determinantes para consolidar su liderazgo internacional. La XII edición de la jornada Perspectivas del sector turístico balear, organizada por APD el pasado 23 de octubre en el hotel St. Regis Mardavall Mallorca Resort, reunió a expertos, directivos y representantes institucionales para analizar los desafíos y oportunidades que marcarán el futuro del principal motor económico del archipiélago.
Con la colaboración de Banca March, Howden y Monlex, el encuentro puso el foco en tres cuestiones estratégicas: el acceso a los mercados de capitales como vía de financiación para las empresas hoteleras, el impacto de la geopolítica en el turismo y la evolución del modelo turístico balear en un escenario internacional cada vez más incierto.

La apertura corrió a cargo de Llorenç Fluxà, Presidente de APD Zona Baleares, quien destacó la fortaleza y el liderazgo internacional del sector, aunque advirtió de la necesidad de seguir evolucionando hacia un modelo más competitivo y sostenible. En este sentido, subrayó que «el gran reto no es crecer en volumen, sino en valor», apostando por la innovación, la digitalización, la atracción de talento, la desestacionalización y la mejora de la productividad.
Fluxà reivindicó también el protagonismo de las empresas como agentes de transformación y la importancia de la colaboración público-privada para impulsar un turismo capaz de generar riqueza, empleo de calidad y bienestar social.
Por su parte, Miguel Ángel Rosselló, Director General de Turismo del Govern de les Illes Balears, incidió en que el futuro del destino debe construirse sobre la sostenibilidad ambiental, económica y social, superando el objetivo de alcanzar nuevos récords de visitantes.
Rosselló defendió la necesidad de avanzar en la desestacionalización mediante la cultura y el deporte, mejorar la eficiencia en el uso del agua y la energía, ordenar la oferta turística y combatir la actividad ilegal. Todo ello, con el objetivo de garantizar la convivencia entre residentes y visitantes y favorecer un modelo de mayor valor añadido.

La primera mesa redonda, Mercados de capitales: oportunidad para el sector hotelero, estuvo moderada por Luciano Terrasa, Director Territorial de la Unidad de Grandes Empresas de Baleares de Banca March, y reunió a Susana de Antonio, Head of Primary Markets de BME; Luis Ordóñez, Director de Mercado de Capitales de Banca March; y Vicente Fenollar, Director General Económico Financiero de Barceló Hotel Group y Presidente Ejecutivo de Ávoris.
Los participantes coincidieron en que la diversificación de las fuentes de financiación constituye una oportunidad estratégica para las empresas hoteleras, especialmente ante las necesidades de inversión vinculadas a la renovación de activos, la digitalización, la sostenibilidad y el crecimiento internacional.
Susana de Antonio puso en valor el papel de los mercados de capitales como punto de encuentro entre empresas e inversores, destacando instrumentos como el MARF, BME Growth o BME Scaleup, que permiten acceder a financiación a compañías de diferentes tamaños. Asimismo, animó al sector hotelero a explorar estas alternativas para reforzar su crecimiento y competitividad.

En esta línea, Luis Ordóñez explicó la importancia del acompañamiento financiero durante todo el proceso de acceso a los mercados, desde la preparación de las operaciones hasta la relación con los inversores, mientras que Vicente Fenollar compartió la experiencia de Barceló Hotel Group, que ha utilizado estos instrumentos para diversificar su financiación, mejorar costes y ampliar plazos.
La sostenibilidad también protagonizó el debate, al consolidarse como un factor cada vez más relevante en las decisiones de inversión. Los ponentes destacaron que la solvencia, la transparencia, el buen gobierno corporativo y una gestión responsable contribuyen a reforzar el atractivo de las compañías ante los inversores.
El segundo bloque estuvo dedicado al panorama internacional y su impacto en la actividad turística. Rafael Dezcallar, Diplomático y Exembajador de España en China, Alemania y Marruecos, analizó las transformaciones del orden mundial en un diálogo moderado por Alicia Soler, Directora de Relaciones Institucionales de Howden.
Dezcallar identificó grandes cambios estructurales en el escenario internacional, entre ellos la rivalidad entre Estados Unidos y China, la guerra de Ucrania y la creciente fragmentación de la globalización. Un contexto que afecta directamente a las empresas a través de los costes energéticos, las cadenas de suministro, la movilidad internacional y la confianza de los mercados.

En el caso de Baleares, destacó la fortaleza de su posicionamiento turístico, aunque insistió en la necesidad de preservar la calidad del destino, garantizar la sostenibilidad de sus recursos y abordar desafíos como el acceso a la vivienda.
El diplomático también puso el foco en la importancia de anticipar riesgos, desde las crisis energéticas hasta la ciberseguridad, y señaló las oportunidades que ofrecen la inteligencia artificial, la diversificación de mercados emisores y la captación de viajeros de mayor valor añadido.
En este escenario, defendió que el futuro de Baleares no pasa por aumentar indefinidamente el número de visitantes, sino por mejorar la calidad y sostenibilidad de su oferta turística.
La última mesa redonda abordó directamente las perspectivas turísticas para 2027, bajo la moderación de José Antonio Fernández de Alarcón, Socio Director de Monlex, con la participación de José Ramón Bauzá, Presidente de Aviation & Tourism Forum; Javier Gándara, Presidente de la Asociación de Líneas Aéreas (ALA); y Susana Tarazaga, Representante de Booking.com para España y Andorra.
Durante el debate, José Ramón Bauzá apuntó que 2027 será previsiblemente un año de consolidación más que de expansión, con una evolución moderada del número de visitantes y un mayor protagonismo del gasto turístico. Asimismo, identificó la conectividad aérea, los costes energéticos, la vivienda, el talento y la gobernanza como factores decisivos para la competitividad del destino.

Por su parte, Javier Gándara destacó la incertidumbre que rodea a la evolución del transporte aéreo, especialmente por el incremento de los costes del combustible y su posible repercusión en las rutas y frecuencias. En este contexto, defendió la importancia de mantener y mejorar la conectividad aérea, esencial tanto para el turismo como para los residentes del archipiélago.
Desde la perspectiva de la demanda, Susana Tarazaga puso de relieve los cambios en los hábitos de viaje, con turistas cada vez más sensibles al presupuesto, las condiciones climáticas y la posibilidad de distribuir sus vacaciones a lo largo del año. También destacó el creciente interés de las generaciones más jóvenes por viajes más cortos y frecuentes, una tendencia que puede favorecer la desestacionalización.
Los participantes en el encuentro ‘Perspectivas Turísticas para 2027’ coincidieron en que el futuro del turismo balear exige equilibrar la rentabilidad empresarial, la experiencia del visitante y la calidad de vida de los residentes, apostando por un modelo capaz de generar mayor valor sin incrementar necesariamente la presión sobre el territorio.