Delegaciones Contacto
Artículo

Autónomos societarios: que son, cómo cotizan y qué ventajas tienen

Los autónomos societarios forman parte de una categoría de trabajadores con características mixtas. Hay que tener en cuenta que se trata de una figura del derecho laboral con una serie de particularidades concretas.

El autónomo societario ha participado en la creación de una empresa, pero no puede ser identificado con el concepto de autónomo que tiene su propia empresa. Por consiguiente, es preciso distinguir al autónomo societario del perfil de trabajador por cuenta propia que existe en el imaginario colectivo de la sociedad española.

A mediados de 2019 en España había 1.272.985 autónomos formando parte de sociedades (38,7% del total)

De esta distinción, se derivan consecuencias jurídicas diversas. Por ejemplo, en lo relativo a la aplicación de bases de cotización diferentes a las del resto de trabajadores autónomos. Y es que, según cifras de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA) de mediados de 2019, en España había 1.272.985 autónomos formando parte de sociedades (38,7% del total).

¿Qué caracteriza a un autónomo societario? ¿Quién lo puede ser?

A continuación, se analizan en profundidad los elementos definitorios de un autónomo societario para tener claras sus implicaciones legales.

En primer lugar, es preciso dejar claro qué tipo de perfil puede ser considerado autónomo societario. Quienes se registren como socios de una sociedad mercantil van a entrar dentro de la categoría de autónomo societario en estos casos:

  • Tiene por lo menos un 25 % de las acciones de la sociedad y lleva a cabo funciones gerentes o directivas en ella.
  • Cuenta con al menos el 33 % del capital de una empresa y, además, trabaja en ella.
  • No tiene participaciones en la sociedad, pero convive con uno de los socios que dispone de por lo menos un 50 % de su capital.

En resumidas cuentas, uno de estos autónomos forma parte de una sociedad por el hecho de que ha realizado una inversión de capital en ella. Pero, por otro lado, su cotización está regida por el Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).

La figura del autónomo societario sirve para evitar los fraudes relativos a las personas que, irregularmente, eran incluidas en el Régimen General (como trabajadores por cuenta ajena).

Se trataba, en estos casos, de perfiles cuyas actividades laborales eran homologables a las de los trabajadores autónomos o profesionales liberales.

Los socios de las empresas cuyas actividades se identificasen con estas categorías deben inscribirse como autónomos en las pertinentes del epígrafe II del IAE.

Aunque, en ocasiones, el autónomo societario salga ciertamente perjudicado (sus trabajos suelen ser más laborales que comerciales o mercantiles), el objetivo primordial de su encuadramiento es el de perseguir las cotizaciones propias o los autodespidos.

curso-finanzas-para-directivos-valencia-2017

¿Qué bases de cotización tienen los autónomos societarios?

Por lo que respecta a las bases de cotización aplicables a un autónomo societario, hay que reseñar que la Ley de Autónomos que se aprobó en octubre de 2017 desliga el pago de su cuota del Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

El tipo vigente, por su parte, es del 30,3 %, mientras que las bases que se van a ver en los siguientes cálculos se aplican desde el 1 de enero de 2020.

Base de cotización mínima x tipo = cuota de autónomos

1214,1 euros x 30,3 % = 367,87 euros

Base de cotización máxima x tipo = cuota de autónomos

4070,1 euros x 30,3 % = 1233,24 euros

Los autónomos societarios, ¿tienen derecho a la tarifa plana?

La tarifa plana para autónomos fue una medida que se implementó, en tiempos de la última crisis económica, para fomentar el autoempleo de quienes todavía no habían podido acceder a su primer trabajo.

Consistía (y lo sigue haciendo) en el pago de cuotas reducidas durante los primeros periodos en los que se mantenía el empleo de nueva duración. En la actualidad, también se puede disfrutar de esta ventaja si ha transcurrido suficiente plazo desde el último autoempleo que se emprendió.

En cuanto a esta ayuda, hay que confirmar que también, además de los autónomos que emprenden personalmente, la pueden solicitar con éxito quienes lo hacen en el marco de sociedades.

Gozan, en este sentido, de los privilegios que en materia de Seguridad Social puedan aprovechar el resto de trabajadores por cuenta propia.

Una sentencia del Tribunal Supremo ha venido a deslegitimar que la Administración pida no ser administrador de una mercantil a quienes soliciten la tarifa plana para autónomos. Se ha confirmado, por lo tanto, la sentencia favorable que ya emitió en su día el Tribunal Superior de Justicia del País Vasco.

En este sentido, destaca otra sentencia mediante la que se reconocía el derecho de una mujer de 25 años que figuraba como administradora única de una sociedad de responsabilidad limitada unipersonal. Además, esta mujer no había tenido trabajos previamente, lo que la convertía en una candidata ideal para optar a la ayuda. Los magistrados consideraban que no se trataba de ayudar a una socia capitalista, sino a una autónoma ya que no se había dado de alta como empresaria ni contaba con trabajadores contratados.

¿Cuándo es obligatorio darse de alta como autónomo societario?

Lo primero que cabe señalar al respecto es que ha habido diversas reformas legislativas sobre el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF).

La Dirección General de Tributos, finalmente, aclara que un autónomo societario ha de cobrar mediante facturas. En estas va a tener que liquidar el Impuesto sobre el Valor Añadido (IVA).

Por lo tanto, es preciso descartar que, cuando lleve a cabo un trabajo independiente, reciba un sueldo mediante nóminas como las que perciben los trabajadores por cuenta ajena.

Sí va a poder, por otra parte, cobrar una nómina que tribute por rendimientos del trabajo cuando no cumpla las condiciones que se van a relacionar a continuación (lo que no implica que no tenga que estar inscrito en el RETA y abonando sus cotizaciones como autónomo).

  • Hace uso de recursos materiales de su propiedad.
  • Elige su horario de trabajo y cuándo se va de vacaciones.
  • Las consecuencias económicas no afectan a la sociedad, sino a él (como autónomo).
  • Tiene relaciones contractuales con su clientela.

En definitiva, los autónomos societarios tienen una naturaleza laboral mixta. Así que es importante conocer sus características para valorar sus implicaciones jurídicas.

Redacción APD
Toda la actualidad de la Comunidad Global de Directivos en un nuevo canal de contenidos digitales.
Te puede interesar
Comentarios

Añade tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Gracias por tu participación
Comparte el manifiesto y contribuye a impulsar la innovación entre empresas, organizaciones y directivos.
Ahora estás visualizando el contenido de APD zona centro.
Si lo deseas puedes acceder a los contenidos adaptados a tu zona geográfica