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Internet de las cosas: Los principales sectores a los que afecta

La evolución tecnológica ha propiciado la aparición de un nuevo término de gran relevancia para el avance social: Internet de las cosas. Este término hace referencia a un conjunto de aparatos de distintos tipos, interconectados entre sí a través de Internet, intercambiando información.

¿Qué es Internet de las Cosas?

La aplicación de la tecnología al ámbito de los aparatos domésticos ha evolucionado mucho. Ahora existen electrodomésticos con unas capacidades con las que no se podían soñar hace apenas unos años. Por ejemplo, frigoríficos que pueden reconocer la cantidad de alimentos que guardan en su interior y avisar a su dueño mediante una app de móvil. Pero el Internet de las cosas va mucho más allá. Desde objetos de iluminación conectados hasta relojes inteligentes o sistemas de domótica.

Todo esto supone múltiples cambios en la vida cotidiana. Por ejemplo, con un simple reloj se puede enviar y recibir información desde lugares de difícil acceso. Esto permite realizar múltiples acciones por medio de los aparatos inteligentes que están conectados. Como encender la calefacción de una casa de la playa desde la vivienda principal. O realizar una transferencia estando de vacaciones. O, también, ordenar la compra desde el trabajo.

Sectores más afectados por el IoT

Todos estos cambios afectan a las empresas que ofrecen servicios. Por fuerza, deben adaptarse a la nueva situación. Sobre todo, en aquellos sectores donde la incidencia de los nuevos avances es mayor. Los cinco campos donde más influye esta revolución tecnológica son: servicios financieros, compras, hogar, viajes y salud.

Servicios financieros

¿En qué afecta a cada uno de estos sectores el Internet de las cosas? En este ámbito, si el banco, por ejemplo, dispone de información sobre los hábitos de consumo del cliente, puede ofrecerle un trato más ventajoso en aquellos aspectos que más interesen a ese cliente: por ejemplo, un mayor descuento en carburantes si se descubre que es alguien que utiliza mucho el coche. Otro tipo de cliente preferirá un mayor descuento en su factura eléctrica, o en su consumo telefónico.

El hecho de conocer las compras de un cliente ayuda a conocer como estará económicamente en un futuro próximo. Eso facilita programar el pago de sus facturas, gracias a la información que llega a través de la interconexión por Internet. También supone una gran mejora el poder realizar muchas operaciones financieras a través del móvil. Con esto se puede operar desde cualquier lugar donde se tiene cobertura de móvil.

Compras

En el sector de las compras, conocer cuál es el consumo de un cliente permite ofrecerle las ofertas que más le interesen. Gracias al Internet de las cosas, y a los datos que los aparatos envían a través de Internet, se puede disponer de esta información. Un frigorífico inteligente, por ejemplo, puede detectar cuál es el consumo en determinados productos: yogures, frutas, etc. Si el cliente utiliza el panel frontal del electrodoméstico para hacer la compra, esa información permite conocer sus preferencias.

Por supuesto, esto tiene una gran influencia en el modelo de negocio de las empresas de este sector. Cada vez hay más clientes dispuestos a comprar desde casa, en vez de desplazarse a una tienda física. Según datos de un estudio realizado por BBVA Research, durante el año 2018 la compra online supuso cerca del 20% del total de las compras con tarjeta en España. Durante el 2015, ese porcentaje estaba por debajo del 12%.

Esto demuestra que el Internet de las cosas está creando un nuevo tipo de consumidor. Ahora se pueden hacer compras online más fácilmente. Incluso utilizando el panel frontal de un electrodoméstico inteligente. Sin olvidar los métodos más comunes, a través de un smartphone o una tablet.

Hogar

El hogar, gracias al IoT, se convertirá en un ámbito automatizado, donde muchas de las tareas domésticas serán realizadas por aparatos inteligentes. La evolución tecnológica afecta a varios aspectos concretos del hogar. Por ejemplo, el auge de los sistemas de alarma. Ya existen aparatos que permiten al cliente ver lo que ocurre en su casa a tiempo real, aunque no se encuentre allí. Y los modernos sistemas de seguridad garantizan la seguridad de una vivienda aunque no haya nadie allí. En caso de robo, las centrales de alarma avisan directamente a la policía, sin necesidad de contactar con el dueño.

También todo lo relacionado con los suministros del hogar se ve afectado por el Internet de las cosas. Los clientes solicitan termostatos, y aparatos inteligentes, capaces de regular automáticamente el gasto energético. Las empresas que no puedan facilitar estos productos quedarán sin opciones en el mercado. Cada vez más clientes dejan en manos de aparatos o sistemas inteligentes la compra de alimentos y otros productos para sus viviendas.

Viajes

El mundo del transporte está cambiando por IoT. Sobre todo en un aspecto: la irrupción del automóvil autónomo. La posibilidad de realizar largos viajes sin tener que hacer de chófer va a hacer que muchos apuesten por este sistema, en lugar de transportes como el tren, el avión o los autobuses.

También se ha revolucionado todo el sistema de reserva de billetes o de viajes vacacionales. Ahora, cada vez más consumidores prefieren encargar sus viajes o vacaciones mediante una app, sin tener que pasar por una oficina física.

Salud

La evolución de los smartphones, junto con sus respectivas aplicaciones, permiten monitorear la salud de un paciente a través del móvil. Ya hay apps capaces de detectar síntomas de enfermedad. Todo esto permite una atención médica más personalizada. Los clientes exigen a las empresas de salud que faciliten este tipo de servicios en sus pólizas. Aquellas que no lo hagan quedarán desfasadas.

¿Qué cambia Internet de las cosas en los negocios?

Obliga a las empresas a ofrecer nuevos servicios. Habrá compañías cuyo modelo de negocio quede desfasado. Otras se verán obligadas a incluir estos nuevos adelantos. Si no lo hacen, su clientela se marchará a la competencia. Y, finalmente, surgirán empresas nuevas que ofrecen servicios hasta ahora inexistentes. Como, por ejemplo, controlar la salud de un cliente desde el móvil, organizar sus viajes o realizar operaciones bancarias a distancia.

En definitiva, el Internet de las cosas está cada vez más presente en estos sectores y en otros para volver las tareas cotidianas más sencillas.

Redacción APD
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