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“Nuestro reto es ser capaces de que los talentos elijan nuestras empresas para trabajar”

“España sí puede competir en talento”. Así de tajante y rotundo se mostró el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, en su intervención en la jornada organizada en Madrid por APD y patrocinada por Adecco ‘¿Puede España competir en talento?’ celebrada el pasado 4 de mayo en Madrid. Encargado de la apertura del evento, Rajoy dejó claro que “España es una gran nación y un país de oportunidades”.

Apoyándose en los últimos datos del paro y en el crecimiento económico del país, el presidente se mostró positivo en cuanto a nuestras virtudes actuales y nuestro futuro: “Los españoles son quienes han hecho que todo esto sea posible nuestro país y si seguimos haciendo las cosas bien, irán mejor. Si hemos dado la vuelta a la tortilla; ¿cómo no vamos a poder competir en talento?”, aseguraba el líder de los populares en su breve paso por la jornada.

Atraer y retener al mejor talento es probablemente uno de los retos más decisivos que tienen que plantearse los países y las empresas en los próximos años”, declaraba el Director General de APD, Enrique Sánchez de León, quien se encargó de dar la bienvenida al público asistente que llenó el auditorio del Hotel NH Eurobuilding casi por completo.

Claro que, aun manteniendo también un discurso positivo, reconoció que nuestro país “está bien para atraer talento en algunos aspectos, pero en otros debemos mejorar rápidamente”. Y no fue el único.

Con el objetivo de dar respuesta a si podemos o no competir en talento y presentar las principales palancas de flexibilización en el mercado laboral, un grupo de expertos analizó durante la jornada qué cambios deben originarse y fomentarse para que nuestro país no solo se mantenga como uno de los principales destinos laborales para los europeos, sino que consiga atraer y retener al talento nativo.

España hoy: así atraemos talento, y por esto lo perdemos 

Mientras que Sánchez de León señalaba que “no estamos bien en innovación ni en i+d” recordando que ocupamos el número 20 en el ránking de la Comisión Europea y el puesto 132 en el ranking de países emprendedores” -cifras, en su opinión, “muy poco atractivas para atraer al mejor talento”-, algunos de los ponentes señalaron la educación, la escasa apuesta por la formación continua o nuestra tardía incorporación a la transformación digital como los principales trabajos pendientes de nuestro país.

Tal y como demuestran los datos de Bruselas, nuestro país está en bien -“o mejor dicho”, puntualizaba Sánchez de León, “vamos a estar bien”- en agregados macroeconómicos con uno de los crecimientos más altos de los últimos años. Condiciones que, sin duda, atraen cada vez más al talento global.

“Hay que ser optimista, sí, pero siempre desde lo que eres: el talento no se mueve porque haya sol sino porque es un sitio interesante”, apuntaba Carlos Barrabés, Presidente y Fundador de Barrabés y uno de los principales ponentes de la mesa ‘Competir en talento. Retos para la empresa española’: “España tiene que dar un cambio mental. Está bien que seamos humildes pero también debemos ser conscientes de que mientras no se dé una revolución empresarial y el país se transforme a nivel digital no podremos competir por los mejores talentos”.

Pero, ¿y qué hay del talento nacional? “Somos el país de Europa cuyos nativos tienen la peor visión y consideración de su país”, recordaba el Director General de APD, quien coincidía con Barrabés en que para cambiar esta visión es necesaria una transformación de nuestros modelos de negocio para que reconozcan el talento, lo atraigan y sepan enamorarlo.

Enamorar a los talentos: el reto de las empresas

“La diferencia entre los proyectos empresariales que van bien y los que van mal la marca la gente que trabaja en las empresas”, apuntaba por su parte el Presidente de Adecco, Enrique Sánchez, quien anticipó uno de los temas más comentados por los ponentes: la importancia de atraer a la gente adecuada y mantenerlos enganchados, comprometidos y motivados para que escojan nuestras empresas como el sitio en el que quieren trabajar.

No basta con ofrecer un puesto, una remuneración y un horario fijo. “Tenemos que enamorar a la gente”, aseguraba Carina Cabezas, Presidenta de Sodexo y ponente junto a Barrabés, el experto en nuevas tecnologías que también quiso dedicar unas palabras a la importancia de seducir y cuidar a los trabajadores: “Las personas nunca más serán un recurso, el recurso son las máquinas. Hay que creer más en las personas y prestar atención a su felicidad”.

Ayudar a crear perfiles más flexibles; ofrecer una formación que les mantenga motivados; esforzarse porque puedan ver cada día que su trabajo es una experiencia transformativa que está aportando algo -a la empresa, al entorno, a la sociedad e incluso a sí mismos-; centrar el foco en la diversidad; o, como señaló José Luis Guillén Pastor, Director General de la Fundación Universitaria CEU, “apostar por el desarrollo de la pasión”, tienen que convertirse en los principales atractivos de las organizaciones españolas.

“La pasión, el talento y el interés hacen que aparezcan este tipo de personas que son capaces de cambiar las empresas”, explicaba Sergio Álvarez, el más joven de los ponentes y Fundador Carto DB, una de las empresas más innovadoras del momento: “La ética se está convirtiendo en un valor relevante y las humanidades tendrán un papel muy importante”.

Así, hoy, como planteaba en la presentación de la jornada Sánchez, “nuestro reto es ser capaces de que los trabajadores elijan nuestras empresas para trabajar”.

La importancia de la formación para atraer, conservar y generar talento

“Es fundamental que las compañías y sus plantillas crezcan y se desarrollen en dos capacidades: la de aprendizaje y la de adaptación al cambio”, explicaba Ricardo Forcano,

Director de Talento y Cultura de BBVA y uno de los participantes en la segunda mesa centrada en analizar las ‘Palancas para un mercado flexible’.

Fueron muchos -si no todos- los ponentes que hicieron hincapié en que el talento busca transformarse y renovarse constantemente, y debe ser responsabilidad de las empresas que esto sea así a través de la formación continua. “La formación tiene que dejar de ser un derecho para convertirse en un deber”, sentenciaba Salvador del Rey, Catedrático y Presidente de Cuatrecasas, durante la mencionada mesa.

“En las compañías hemos avanzado en adquirir capacidades para atender a los clientes pero no en las que se refieren a atender a nuestros empleados”, reconocía Forcano. Idea ampliada por Javier Delgado, Director de RRHH de Telefónica España, quien planteaba a sus compañeros de mesa y asistentes al evento la importancia de “trabajar más en las habilidades que en puestos de trabajo concretos” ya que, advertía,”los conocimientos técnicos actuales se van a quedar obsoletos”.

El propio Mariano Rajoy señaló que, aunque hay que prestar atención y reforzar aspectos como la educación, los idiomas o las nuevas tecnologías, “también es importante saber manejarse en la vida”. El presidente del Gobierno subrayó la importancia de la propia personalidad de las personas que deben “saber decir a veces sí o a veces no”, valorando en particular el “ser honrados”.

La transformación digital y el talento

“Cuesta entender qué significa esto de la transformación digital. No es vender en digital; es algo muchísimo más profundo que afecta a toda la plantilla”, aseguraba la Directora General de Google, Fuencisla Clemares.

Todos los ponentes coincidieron en señalar el tan mencionado proceso de transformación digital como clave para convertirnos en un país más competitivo y mucho más interesante. O lo que es lo mismo: un auténtico competidor en talento.

Nadie dijo que fuese fácil, pero sí necesario, y cuanto antes: “Hasta que el país no se transforme a nivel digital, no transformaremos el talento”, insistía el experto en nuevas tecnologías y uno de los principales pioneros en nuestro país en el mercado online, Carlos Barrabés.

“La regulación laboral fiscal puede ayudar a que este proceso de transformación sea más rápido o más lento”, apuntaba Delgado, quien cree fundamental para que el proceso sea un éxito “establecer qué papel que jugaremos para poder adaptar la legislación de una forma acorde a la transformación”.

“La digitalización supone un gran cambio cultural dentro de las compañías y tiene que traducirse en cambios en las formas de trabajar de las mismas”. En este sentido, Sergio Álvarez destacó el que, en su opinión, es uno de los principales fallos: “La incorporación de jóvenes en puestos de liderazgo todavía no ocurre, y es fundamental para que funcione esta transformación digital en nuestro país”.

Redacción
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