Delegaciones Contacto
Artículo

¿Qué es la metodología Agile y cuáles son sus principales ventajas?

Conocer qué es la tecnología Agile y saber cómo aplicarla en un mercado cada vez más competitivo resulta beneficioso para cualquier empresa que desarrolle proyectos. Cuando los clientes demandan proyectos complejos que deben entregarse con rapidez, hay que emplear estrategias organizativas más eficientes. Ahí es donde entra en juego la tecnología Agile. La cual, precisamente nació en la industria del desarrollo software.

Una industria en la que la forma típica de trabajo de los desarrolladores ocasionaba retrasos frecuentes en la entrega del producto terminado. Agile es una forma de trabajo, organización, y a su vez, una filosofía. Es una metodología que, puesta en práctica, facilita la tarea de terminar los proyectos con rapidez y flexibilidad.

Con este sistema, cada proyecto de empresa es dividido en varias partes que deben ser terminadas y entregadas en pocas semanas. Su objetivo final es poder desarrollar un producto o servicio de calidad cubriendo las necesidades de urgencia en la entrega para los clientes.

¿Qué es la metodología Agile?

La metodología Agile permite adaptar la forma en que un equipo trabaja a los requerimientos del proyecto. Antes, la creación de un proyecto nuevo conllevaba un alto riesgo. Esto se hacía a través de un proceso de trabajo lineal que podía durar incluso varios años. Si el producto final no cumplía las expectativas del cliente, debía optarse por improvisar las soluciones o incluso empezarlo todo de nuevo. Agile es una nueva forma de trabajar, para cumplir con el desarrollo del proyecto de una manera rápida, flexible y adaptada a las circunstancias.

Su objetivo es desarrollar un producto o servicio de calidad cubriendo las necesidades de urgencia en la entrega para los clientes

Para ello, equipos de trabajo de varias disciplinan cooperan juntos en la creación del proyecto. El feedback constante y la buena comunicación entre los miembros del equipo es lo que marca la diferencia para terminar el proyecto más rápidamente.

En el método Agile, los integrantes del equipo se reúnen diariamente para explicar las tareas que han completado, las que faltan por hacer y los problemas que les hayan surgido. Esto es lo que se llama una reunión «dailys». De esta forma todo el equipo sabe cómo va el desarrollo en general, pudiendo ayudarse unos a otros en su avance. En un comienzo, Agile solo era aplicada a compañías de desarrollo software. Hoy, sus principios de trabajo se han extendido a otras industrias.

6 ventajas de la metodología Agile

A continuación, se exponen las ventajas principales para las empresas que aplican esta forma de trabajo:

1. Mejora la calidad alertando y reduciendo los errores o problemas

Esto se logra gracias a la constante comunicación entre los miembros de los diferentes departamentos que colaboran en el proyecto. A su vez, el contacto de estos con el cliente es constante. Gracias a esta cooperación, en todo momento se conocen las necesidades del cliente y los obstáculos que los desarrolladores van encontrando. Ante cualquier problema que surja, cada integrante del grupo puede alertar a los demás y subsanarlo rápidamente. Así, el curso del proyecto irá por buen camino desde el comienzo. El resultado final será un producto de mayor calidad y exacto a lo que el cliente solicita.

2. Mejora satisfacción del cliente

El cliente podrá ver de primera mano cómo está trabajando el equipo de desarrolladores. Pues estará en contacto con ellos durante el proceso y les podrá dar su feedback sobre las tareas que van completando. Cada vez que una etapa del proyecto es terminada, el equipo informará al cliente sobre lo que se ha hecho hasta el momento. En el método Agile, es muy importante que el cliente aporte su punto de vista y se involucre. Obsoleta quedó ya aquella forma de trabajo en la que un cliente encarga un producto y no sabe nada del mismo hasta su finalización. Con Agile, es más probable que el cliente quede satisfecho.

3. Mayor compromiso, motivación e implicación

Se forma un lazo de unión entre todos los integrantes del equipo. Cada uno siente un compromiso y una responsabilidad con los demás. Cada pequeña parte del proyecto es fundamental para su éxito. Puesto que el contacto es diario, se crea un sentimiento de optimismo al ver como cada miembro va completando sus tareas asignadas. Todos los miembros del equipo se entusiasman por llevar el proyecto hasta el final, acordando unos con otros la forma de proceder.

4. Mayor rapidez y eficiencia, y menores costes

Se trabajan todas las partes del proyecto a la misma vez, asignándose a su especialista correspondiente. Una forma mucho más rápida y eficiente de terminar el proyecto. Esto permite entregar más rápidamente una versión funcional del producto que si se trabajara de forma lineal.

Puesto que se van entregando pequeñas partes, el cliente puede implicarse y corregir los aspectos en los que no esté conforme. No hay que esperar hasta el final para luego deshacer partes complicadas de su desarrollo. De esta forma, la entrega final es más limpia y el coste de desarrollo es menor.

5. Aumento de la productividad

Contar con esta forma de organización del trabajo, en la que el proyecto se «trocea» en partes y la interacción entre las personas es constante, mejora la productividad. Una empresa es más productiva cuando es capaz de agilizar los procesos y reducir sus costes. Esto es precisamente lo que se busca con la metodología Agile. Poder terminar los proyectos más rápido y sin contratiempos, permite a la empresa fijar nuevos objetivos en los que emplear el tiempo y los recursos disponibles.

6. Acelera el retorno de inversión

Cuando se utiliza una metodología de trabajo lineal, el proceso de creación de un producto o proyecto es tan largo que se tarda demasiado tiempo en ver los beneficios. Con el riesgo añadido de tener que hacer cambios al final que repercutan negativamente sobre esos beneficios. En la metodología Agile, se puede pactar con el cliente ir recibiendo pequeños pagos por las partes que se van completando tras su visto bueno. Es una forma de ir rentabilizando el producto durante la creación del mismo. Y, en cualquier caso, puesto que con esta organización del trabajo los proyectos se terminan antes, el retorno total de la inversión es más inmediato.

Seguir los principios de la metodología Agile es una forma inteligente de mejorar la productividad en las empresas. Es recomendable formar a los empleados en esta manera de organizar el trabajo y ponerla en práctica. Se conseguirán mejores resultados.

Redacción APD
Toda la actualidad de la Comunidad Global de Directivos en un nuevo canal de contenidos digitales.
Te puede interesar
Comentarios

Añade tu comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Gracias por tu participación
Comparte el manifiesto y contribuye a impulsar la innovación entre empresas, organizaciones y directivos.
Ahora estás visualizando el contenido de APD zona centro.
Si lo deseas puedes acceder a los contenidos adaptados a tu zona geográfica