La Comunitat Valenciana parte de una posición competitiva sólida, impulsada por su capacidad innovadora, su vocación exportadora y la fortaleza de sectores estratégicos. Sin embargo, convertir esas ventajas en más productividad, inversión y empleo cualificado exige ganar escala empresarial, acelerar la digitalización avanzada y reforzar la conexión entre talento, industria y tecnología. Juan José Cortés, Director general de Innovación de la Conselleria de Industria, Turismo, Innovación y Comercio de la Generalitat Valenciana, analiza los principales retos del territorio y defiende una colaboración público-privada capaz de transformar su potencial en crecimiento sostenible, confianza y mayor proyección internacional.
La Comunitat Valenciana tiene un ecosistema dinámico y un enorme potencial. Así lo refleja el Barómetro de Competitividad de la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), que sitúa a nuestra región por encima de la media española, un liderazgo avalado también a nivel internacional por la Comisión Europea, que nos clasifica como región Strong Innovator y por análisis de referencia como el radar de Zabala Innovation. Destacamos especialmente en capacidad de innovación, digitalización interna de las empresas y patentes. Sin embargo, desde la Generalitat Valenciana tenemos muy claro el diagnóstico: nuestro gran reto es conseguir que esa madurez tecnológica se traduzca de forma directa en un aumento real de la productividad, donde todavía estamos por debajo de los promedios europeos.
Para lograrlo, la Conselleria está impulsando políticas orientadas a lo que denominamos una digitalización «post-productividad». Ya no basta con dar ayudas para que una pequeña empresa cree una página web o use herramientas básicas de gestión interna como un ERP (Planificación de Recursos Empresariales) o un CRM (Gestión de Relaciones con Clientes). El verdadero salto cualitativo se dará acompañando a las pequeñas y medianas empresas en la analítica de datos avanzada y la ciberseguridad.
Además, frente a otros modelos tecnológicos globales basados en la falta de regulación, nosotros defendemos el «Sendero Dorado» europeo. Nuestra ventaja competitiva debe ser la confianza. Por ello, apostamos por una Inteligencia Artificial ética, transparente y regulada, alineada con la normativa europea. Esta gobernanza rigurosa es la que nos permitirá atraer inversiones de alto valor y generar empleo cualificado y estable.
El pequeño tamaño de nuestras empresas es una barrera histórica; la falta de escala limita su capacidad para invertir, internacionalizarse y retener talento valenciano. Para solucionar este problema sin perder nuestra esencia ni el arraigo al territorio, los modelos de cooperación y los clústeres son herramientas imprescindibles. La Comunitat Valenciana cuenta con clústeres naturales tradicionales de gran fuerza, pero el objetivo actual es transformarlos siguiendo la nueva política de clústeres de la Unión Europea, orientada a la doble transición verde y digital.
Hoy disponemos de ejemplos excelentes ya alineados con esta estrategia europea. Destacan el Clúster de Automoción y Movilidad de la Comunitat Valenciana (AVIA), el Clúster de Energía de la Comunitat Valenciana, o el Clúster de Innovación en Envase y Embalaje. Estas organizaciones demuestran que las empresas pueden colaborar para compartir tecnologías avanzadas, reducir costes y abordar mercados exteriores juntos, manteniendo su independencia.
En el sector agroalimentario, el caso de Anecoop es nuestro gran referente de éxito. No es una simple alianza temporal, sino una cooperativa de segundo grado que agrupa a decenas de miles de agricultores a través de sus respectivas cooperativas. Anecoop demuestra cómo la unión inteligente dota al productor local del músculo comercial, logístico y de innovación necesario para liderar la exportación en Europa, garantizando la rentabilidad y la defensa del territorio.
Desde la Dirección General de Innovación queremos llevar este espíritu cooperativo a todos los sectores. Para lograrlo, canalizamos nuestros esfuerzos a través de Ivace+i Innovación, que en este ejercicio 2026 está gestionando un volumen histórico de más de 2.300 solicitudes de proyectos de I+D+i y digitalización, movilizando un presupuesto de 85 millones de euros. A través de estos incentivos públicos, no solo financiamos tecnología, sino que forzamos de manera proactiva la cooperación obligatoria entre las empresas y los agentes del sistema de innovación. Orquestar estos ecosistemas colaborativos es la única vía real para que nuestras pymes ganen la dimensión y la fuerza que exige el mercado global.
Aunque los datos de APD muestran que disfrutamos de una conectividad y una potencia portuaria sobresaliente, para competir con las regiones líderes de Europa necesitamos resolver deficiencias estructurales urgentes que compartimos con nuestros vecinos de la Región de Murcia en el arco mediterráneo.
Nuestra máxima prioridad es la exigencia de la culminación definitiva del Corredor Mediterráneo. Debemos entenderlo no solo como una obra de vías, sino como un gran eje logístico multimodal que conecte de forma rápida, eficiente y sostenible nuestros puertos estratégicos, carreteras y nodos logísticos con el corazón de Europa. Junto a esta conectividad, es urgente garantizar suelo industrial de calidad que cuente con las infraestructuras energéticas sostenibles y competitivas que exigen las multinacionales que llaman a nuestras puertas.
Por otro lado, somos conscientes de que la baja calificación de la deuda regional afecta a nuestra imagen exterior. Para revertir esta situación, estamos trabajando en ofrecer ventajas fiscales atractivas para la inversión productiva. Pero, sobre todo, la clave está en transformar la administración. Queremos una «administración tractora», que elimine trabas burocráticas a través de la Compra Pública Innovadora -utilizando el poder de compra de la Generalitat para demandar soluciones tecnológicas nuevas- y ofreciendo servicios proactivos e hiper-personalizados que respondan con agilidad a los inversores.
Nuestra región lidera el crecimiento de población en edad de trabajar, pero el barómetro nos alerta de que todavía tenemos un porcentaje bajo de ocupados en puestos de alta cualificación tecnológica. Captar, formar y retener el talento es una prioridad absoluta que solo podemos resolver mediante una colaboración público-privada real.
Para ello, contamos con la Red de CEEIs (Centros Europeos de Empresas e Innovación) en Elche, Valencia y Castellón, que funcionan como puntos de encuentro esenciales para conectar a empresas consolidadas con startups y nuevos proyectos tecnológicos. Este año apoyaremos, con fondos propios, a los CEEIs con más de 500.000€ para que desarrollen acciones de formación y cualificación en el ámbito del emprendimiento tecnológico. Asimismo, apoyamos proyectos inclusivos de capacitación técnica como el programa «Talento X Digital» de la ONCE, que demuestra que la digitalización debe llegar a todos.
Para frenar la fuga de cerebros y atraer perfiles estratégicos, hemos puesto en marcha iniciativas transversales como el programa de becas VALER de la Generalitat, diseñado específicamente para facilitar el retorno de investigadores excelentes y profesionales cualificados a nuestra tierra.
Esta apuesta por el conocimiento se complementa de forma directa con los ejes formativos de nuestras grandes estrategias sectoriales. Por un lado, la Estrategia de Reindustrialización de la Comunitat Valenciana (2024-2028) sitúa el talento como pilar básico, impulsando la recualificación y la formación continua adaptada a las nuevas necesidades de las fábricas inteligentes. Por otro lado, el Plan Estratégico del Sector Aeroespacial (2026-2030) prioriza la creación de programas educativos especializados para nutrir de perfiles técnicos de alta cualificación al Hub Aeroespacial valenciano, consolidando además el entorno del aeropuerto de Castellón como un polo formativo e innovador de vanguardia.
Co-invirtiendo recursos públicos y privados en alinear esta oferta formativa con sectores tractores como el software avanzado y la ciberseguridad, aseguraremos que el talento sea el motor del salto definitivo en la competitividad de nuestro territorio.