La longevidad saludable, el aumento de la esperanza de vida, la convivencia de distintas generaciones en las compañías y la extensión de las carreras profesionales están obligando a las organizaciones a repensar su manera de cuidar, liderar y acompañar a las personas. Ya no se trata solo de añadir años a la vida laboral, sino de garantizar que esos años se vivan con salud, energía, propósito y capacidad de adaptación.
Con esta reflexión como punto de partida, APD celebró el V Foro Bienestar Corporativo Madrid junto a Marsh y con la colaboración de SegurCaixa Adeslas, DKV, Cigna y Sanitas. El encuentro puso sobre la mesa la necesidad de evolucionar hacia modelos de longevidad saludable más preventivos, personalizados y sostenibles, capaces de responder a los nuevos retos demográficos, tecnológicos y organizativos.
La apertura corrió a cargo de Alejandro Santos, Director de APD en Zona Centro, y David Novoa, Líder de Mercer Marsh Benefits y Wealth de Mercer España, quienes situaron el bienestar y la longevidad como ejes estratégicos para las empresas. Santos invitó a cuestionar una respuesta cada vez más habitual -“bien, ocupado, no me da la vida”- y recordó que las organizaciones inteligentes son aquellas que consiguen que las personas sigan creciendo, aprendiendo y aportando valor durante décadas. Novoa, por su parte, enmarcó el debate en una profunda transformación demográfica, marcada por la convivencia de cuatro generaciones en activo y por carreras profesionales cada vez más largas, ante la que el bienestar debe entenderse como una estrategia transversal basada en análisis, prevención y modelos predictivos.

La ponencia de la psiquiatra y escritora Marian Rojas Estapé aportó una mirada científica y humana sobre la salud mental en la sociedad actual. Rojas habló de una “crisis de atención” provocada por el estrés sostenido, la hiperestimulación, la aceleración y la búsqueda constante de gratificaciones inmediatas. A través de conceptos como cortisol, dopamina y oxitocina, explicó cómo el estado de alerta permanente afecta al cuerpo, a la mente y a la capacidad de tomar buenas decisiones. Frente a ello, defendió la importancia del silencio, el ejercicio, la contemplación, los vínculos reales y las “personas vitamina” como antídotos frente a un entorno intoxicado de ruido y urgencia.
La reflexión continuó con Isabel Bolea y Chus Caballo, de Marsh Health and Benefits, quienes abordaron la longevidad organizacional desde la necesidad de rediseñar el rendimiento sostenible y avanzar hacia modelos de salud más preventivos. Bolea destacó como prioridades la salud y energía sostenible, la empleabilidad, el liderazgo, la cultura y la seguridad financiera, especialmente en un contexto marcado por la inteligencia artificial, la incertidumbre y las nuevas expectativas del talento. Caballo, por su parte, subrayó que vivir más años exige gestionar mejor la salud de las plantillas, actuando sobre la prevención, la detección temprana, la atención a los grupos de riesgo y el control de enfermedades crónicas.

En este sentido, la longevidad saludable se presenta como una oportunidad para que las compañías evolucionen desde una visión reactiva del bienestar hacia una estrategia integral, capaz de anticipar riesgos y acompañar a las personas en las distintas etapas de su vida profesional. La prevención, la calidad asistencial, los cribados, la salud mental y las patologías cardiovasculares, oncológicas y musculoesqueléticas emergieron como prioridades para las organizaciones que aspiran a ser más sostenibles.
La mesa redonda “Organizaciones jóvenes: ciencia para preservar su vitalidad”, moderada por la Dra. Patricia López, contó con el Dr. Francisco Martínez Peñalver y Fernando Lallana. Martínez Peñalver resumió el envejecimiento como una pérdida progresiva de funciones físicas y cognitivas, y defendió que cada persona debe convertirse en “CEO de su salud”. Estrés, sueño y sedentarismo aparecieron como aceleradores silenciosos del deterioro. Lallana trasladó esa visión a la empresa y definió el bienestar como el “sistema inmune” de las organizaciones: aquello que permite adaptarse, resistir y sostenerse en entornos inciertos. Ambos coincidieron en que el rendimiento sin regeneración no es sostenible.

El foro concluyó con una mesa dedicada al nuevo rol de las aseguradoras en la gestión de la longevidad, moderada por Cristina de Pablo, Directora de Placement en Mercer Marsh Benefits, y con la participación de Elena Luengo, Directora de Innovación de Cigna; Santiago Ruiz de Aguiar, Director Asistencial de SegurCaixa Adeslas; Christian Garriga, Director Médico Corporativo de DKV; e Iñaki Ferrando, Director Médico de Sanitas. Los ponentes coincidieron en que el sector asegurador debe evolucionar desde una lógica reactiva hacia modelos más predictivos, preventivos y personalizados, apoyados en datos, tecnología y pedagogía de la salud. La prevención, la experiencia del empleado, la sostenibilidad de los costes y la corresponsabilidad entre empresas, aseguradoras y personas fueron algunos de los ejes del debate.

La jornada dejó una conclusión clara: el futuro de las organizaciones no dependerá solo de su capacidad tecnológica, sino de su capacidad para cuidar la energía, la salud, el propósito y la adaptabilidad de sus personas. La longevidad saludable no es una tendencia; es una nueva forma de entender el liderazgo, el bienestar corporativo y la sostenibilidad humana.