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Así es el pago de impuestos por comunidades autónomas en España

El sistema de impuestos por comunidades autónomas en España puede resultar, al menos a priori, algo difícil de entender debido a las múltiples disparidades en materia de presión fiscal en un Estado descentralizado. En concreto, en cuanto al IRPF, las Sucesiones y Donaciones, así como a los impuestos regionales, existen notables diferencias que, en algunos casos, se traducen en miles de euros al alza o a la baja.

El sistema de impuestos por comunidades autónomas en España tiene múltiples disparidades en materia de presión fiscal en un Estado descentralizado

Así, por ejemplo, aspectos comunes a todas las comunidades como la renta o el patrimonio no determinan las cantidades que se han de abonar cuando una persona recibe una herencia, una situación que provoca que algunos contribuyentes lleguen al punto de cambiar sus domicilios fiscales.

¿Qué peculiaridades tiene el pago de impuesto en cada comunidad?

Estas son algunas de esas particularidades.

pago de impuestos por comunidades autonomas - AndaluciaAndalucía

La comunidad andaluza ha acumulado desde hace 40 años nada menos que ocho impuestos propios, siendo una de las regiones con mayor número del país. Al margen de algunas tasas específicas como las que gravan las tierras infrautilizadas o las bolsas de plástico de un solo uso, el IRPF que aplica es uno de los más altos de España, así como el Impuesto de Sucesiones y Donaciones. Y es que particularmente caro sale en Andalucía heredar, tal y como se recoge en los ejemplos del Consejo General de Economistas, una persona de 30 años y soltera que herede bienes por valor de 800.000 euros, deberá afrontar un pago que se enmarca entre 164.000 y los 208.159 euros.

Aragón

En el caso de la región aragonesa, el sistema de retenciones se centra en las rentas más altas, que proporcionalmente pagan bastante más gravámenes que las rentas medias y bajas. Cuenta, asimismo, con seis impuestos propio, entre los que destaca el que grava el Patrimonio y el de Sucesiones. Si seguimos la misma tabla de supuestos del Consejo General de Economistas, para un patrimonio de 800.000 euros, se exige una cuota de 1.164 euros, mientras que en el caso de que la herencia ascienda a 800.000 euros (entre vivienda y otros bienes), la cuota líquida que se pagará en Aragón será de 155.393 euros.

Asturias

En la región asturiana, la carga fiscal se centra en las Donaciones, donde es particularmente alta. Adopta un sistema similar al aragonés en el reparto de la presión fiscal en materia de IRPF a las rentas más altas, resultando beneficiadas las medias y bajas. Y, aunque no destaca en ninguna tasa en relación a la media española, dispone de siete gravámenes propios, algunos de ellos tan curiosos como el canon aplicado a los depósitos en entidades de crédito o el exclusivo impuesto sobre el juego del bingo.

Islas Baleares

Por su parte, en las Islas Baleares sucede todo lo contrario en materia de IRPF: la presión fiscal es particularmente alta para rentas bajas y medias, si bien en el resto de tasas se sitúa por debajo de la media nacional. Es más, si en Andalucía se pagan más de 164.000 euros por una herencia de 800.000 euros, en el archipiélago las deducciones aplicables permiten rebajar sustancialmente esta cantidad hasta los 6.000 euros bajo el mismo supuesto. Además, tiene sólo tres impuestos propios: sobre los premios del juego, sobre Estancias Turísticas y el Canon de Saneamiento.

Canarias

En el caso de las islas Canarias, las ventajas fiscales no sólo se limitan a los impuestos indirectos (que aquí supone una rebaja sustancial en el precio de algunos bienes especialmente baratos como el tabaco o el alcohol). Así, el Impuesto sobre Donaciones es el más bajo de España, tal y como ocurre con el de Sucesiones. Y, volviendo al ejemplo antes expuesto, un contribuyente con un patrimonio de 800.000 euros debería abonar 280 euros en concepto de esta tasa, hasta cuatro veces menos que en Aragón. Asimismo, el IRPF es especialmente bajo para las rentas bajas y medias-bajas.

Cantabria

Algo que contrasta con Cantabria, donde las retenciones por IRPF se colocan en los primeros puestos de la clasificación cuando se trata de las rentas más altas. Una carga fiscal que también ejerce mediante el Impuesto sobre Donaciones, el tercero más alto de España. En concreto, con el ejemplo expuesto, una persona que reciba 800.000 euros de su padre, tendría que abonar 200.122 euros. Además, cuenta con tres gravámenes propios: el Canon del Agua Residual, el recargo sobre el Impuesto sobre Actividades Económicas (IAE) y el impuestos sobre el Depósito de Residuos de Vertederos.

Castilla y León y Castilla-La Mancha

En Castilla y León, sólo los impuestos de Sucesiones y Donaciones están algo por encima de la media, mientras que la carga fiscal a través del IRPF es una de las más bajas del país, especialmente en el caso de las rentas bajas y medias. Por otra parte, también es una de las comunidades autónomas con menos impuestos propios, con sólo dos.

Muy similar a lo que ocurre en la otra Castilla, donde el IRPF y el Impuesto de Patrimonio son algo más altos de lo normal, mientras que Sucesiones y Donaciones se mantiene por debajo de la media. Es más, Castilla-La Mancha es una de las regiones más propicias para recibir una donación. En cualquier caso, la especial incidencia de las energías renovables de la comunidad hace que tengan dos impuestos centrados en la preservación: el que grava eterminadas actividades que inciden en el medio ambiente y el Canon Eólico.

Cataluña

Pero quien gana a todas las demás regiones en materia de impuestos propios es Cataluña, con nada menos que 17, incluidos los tres creados en 2017:  el Impuesto sobre el Riesgo Medioambiental de Actividades Derivadas de Elementos Radiotóxicos, el Impuesto sobre las Bebidas Azucaradas Envasadas y la figura sobre las emisiones de dióxido de carbono de los vehículos de tracción mecánica. Sin embargo, quizás lo más particular de Cataluña sea que la carga del IRPF se centra especialmente en las rentas medias y bajas, para las que las retenciones son las más altas del país.

Extremadura

Y, siguiendo el ejemplo de Cataluña, en Extremadura el IRPF es particularmente alto, aunque en este caso en las rentas medias y altas. El ejemplo del  Consejo General de Economistas es claro: para rentas brutas de 45.000 euros de un soltero sin hijos se deberán abonar 9.900 euros; para una renta de 70.000 euros, 20.000; mientras que para quien tenga una renta de 110.000 euros, la cuantía asciende a los 38.555 euros. Asimismo, es una de las comunidades con mayor carga fiscal sobre las herencias, sólo por detrás de Andalucía y es la tercera región con la mayor tasa por donaciones.

Galicia

En cuanto a Galicia, se trata de una comunidad situada ligeramente por debajo de la media en casi todas las cargas fiscales, excepto en el Impuesto sobre las Transmisiones Patrimoniales y los Actos Jurídicos Documentales, donde se encuentra a la altura de Cataluña, Extremadura y la Comunidad Valenciana, quienes están a la cabeza en esta estadística. Y, al igual que en Castilla-LaMancha, el principal impuesto propio es el Canon Eólico, al que se suman otras figuras como el Impuesto que graba la Contaminación Atmosférica o el Impuesto Compensatorio Ambiental minero.

Comunidad de Madrid

Respecto a la Comunidad de Madrid, quizás lo que más destaca es no se paga absolutamente nada por Patrimonio, que cuenta con una bonificación del 100%. También es la región que menos tributa por transmisiones y actos jurídicos. Una escasa carga fiscal que también tiene incidencia en el pago de IRPF, el menor del país. Siguiendo los ejemplos del Consejo General de Economistas, para alguien que gane 20.000 euros al año, la tasa es de 2.303 euros; para rentas de 45.000, la cuantía asciende a 9.306. Y, para rentas más altas, las diferencias con el resto aumentan exponencialmente.

Región de Murcia

Por el contrario, Murcia es una de las que más presión fiscal ejerce para todo tipo de rentas. Tanto las más bajas como las más altas, así como las intermedias, se sitúan entre las cinco primeras de la lista en todos los supuestos. Además, la carga fiscal también es especialmente alta en el Impuesto de Sucesiones. Sin embargo, la tasa para Patrimonio y Donaciones es relativamente baja, situándose en la media. Y, junto a Asturias, es la única comunidad que cuenta con un gravamen específico para los juegos de bingo.

La Rioja

En el caso de La Rioja, la carga fiscal a través del IRPF tiene una mayor incidencia en las rentas más altas, mientras que las medias y bajas se sitúan algo por debajo de la media nacional. Cuenta con cuatro tasas propias -en la media- y tampoco destaca en cuanto a los gravámenes al Patrimonio, Sucesiones o Donaciones.

Comunidad Valenciana

Algo parecido a lo que sucede en la Comunidad Valenciana, donde el IRPF es progresivo y las rentas más altas tienen una mayor carga fiscal que las medias y bajas. Es más, es una de las regiones donde las rentas altas sufren una mayor carga impositiva y en la que el Impuesto de Patrimonio es particularmente alto. Sin embargo, en Sucesiones y Donaciones se encuentra en la media nacional.

La excepción de Navarra y País Vasco

Por último, gracias al concierto económico especial que afecta a Navarra y País Vasco, se trata de las dos únicas regiones donde las tributaciones es gestionada directamente por sus administraciones.

En este sentido, no forman parte del régimen común y no son comparables al resto de comunidades autónomas al no encontrarse bajo un marco regulatorio común.

Redacción APD
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