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Cómo tratar a un empleado desmotivado y descontento

Aunque las empresas se esfuerzan cada vez más por resultar atractivas para los trabajadores, sigue siendo necesario aprender cómo tratar a un empleado desmotivado o siemplemente descontento con su trabajo o la operativa de la empresa.  Ocurre en casi todas las empresas que existen en las plantillas, trabajadores que no están satisfechos con su puesto, funciones, sueldo… ¿Cómo se manejan tales situaciones?

El descontento laboral en auge

Trabajar en lo que a cada uno le gusta y se adapta a sus habilidades, si es posible con un buen sueldo y condiciones detrás, contribuye a que el rendimiento y la productividad de los asalariados alcancen los mejores niveles imaginables. Sin embargo, en la realidad es complicado que ese tipo de situaciones se conviertan en la norma y, aunque las empresas son cada vez más conscientes de la elevada rentabilidad que les puede proporcionar prestar la atención apropiada a los empleados para que estén satisfechos con lo que hacen, lo cierto es que el descontento laboral es algo que está a la orden del día.

El no estar de acuerdo con el salario o las funciones que se realizan o la falta de entendimiento con la dirección son solo algunas de las muchas causas de ese malestar que a veces muestran ciertos trabajadores y que puede tener unas consecuencias fatales para el funcionamiento de los equipos. La desmotivación  se adueña de los empleados descontentos que, a su vez, pueden contagiar ese estado de ánimo a otros compañeros o entorpecer el trabajo de grupo. En los casos más graves, estos pueden llegar a hacer que otros empleados abandonen la compañía (lo que se produce en el caso de los llamados empleados tóxicos).

¿Cómo evitar tener trabajadores desmotivados?

Para atajar este tipo de situaciones, es necesario detectarlas lo antes posible con el fin de evitar que supongan grandes daños a la empresa y, en última instancia, para que la situación no llegue a ser irreparable. Para ello, hay que prestar especial atención a la actitud de los trabajadores y no dejar pasar pequeños gestos como la impuntualidad, la falta de compromiso o las continuas quejas y comentarios negativos: tras ellos podía esconderse el descontento del trabajador, especialmente si se repiten durante periodos de tiempo prolongados. Incluso a veces se puede detectar a empleados desmotivados por sus acciones en redes sociales.

En segundo lugar, es fundamental dar con la raíz del problema para poder afrontarlo. Así, es importante determinar cuándo comenzó el cambio de actitud o si el empleado está descontento desde su incorporación a la empresa. En el caso de que se haya producido un giro puede estar relacionado con un cambio de funciones (tanto suyo como de otros compañeros) o del reparto de tareas que podrían tener una sencilla solución. En otros casos, los motivos pueden ser más complicados como la falta de perspectivas para su carrera profesional o el estancamiento.

Sea cual sea la causa del problema, una vez detectado y analizado, la comunicación se convierte en el arma más importante de las sociedades para paliar el descontento de los trabajadores. Hay que transmitirles la intención de llegar a una solución y plantear posibles alternativas para reconducir la situación. En ocasiones, puede bastar con aclarar qué se espera del empleado y con motivarle para solventar el conflicto. En otras, puede que sea necesario plantearle nuevos retos o buscar algún tipo de incentivo para mejorar su compromiso con la compañía.

Redacción
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